Premio del cine europeo para Besuievsky

Eurimages. La cineasta uruguaya recibe en Berlín la distinción por su aporte a las coproducciones

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Henry Segura

Hoy Berlín recibe la quinta edición de los premios de la Academia del Cine Europeo. Mariela Besuievsky tendrá el dedicado al productor europeo que más aporte hizo a la coproducción en el año.

"Usted quizá no lo sabe, pero una de las personas más poderosas del actual panorama de la producción hispanoamericana es uruguasha, de Uruguay". Así se refería a Besuievsky un informe de Radio Televisión Española emitido enseguida que El secreto de sus ojos obtuviera el Oscar a mejor film de habla no inglesa. Es que la productora fue una de las piezas clave para que la pelicula de Campanella fuera ovacionada en el Kodak Theatre. Por si eso fuera poco, ese mismo año (el 2010), otra de sus películas (Balada triste de trompeta, dirigida por Alex de la Iglesia) había levantado los premios a mejor director y mejor guión en el Festival de Venecia.

Es igualmente significativo el reconocimiento alcanzado por varios de las otras cincuenta películas en las que Besuievsky trabajó, incluyendo la Palma de Oro en Cannes (El viento que acaricia el prado, de Ken Loach) y el primer premio del Festival de Roma que hace un par de semanas consiguió Un cuento chino.

Desde que marchara hacia Madrid después de haber producido El dirigible en Uruguay, Besuievsky fue pieza clave para los enlaces que desde la empresa madrileña Tornasol Films se hicieran hacia América Latina. Gracias a ellos vieron la luz películas de primer orden como El coronel no tiene quien le escriba, de Arturo Ripstein, una de las escasas adaptaciones de García Márquez al cine que mantuvieron un nivel de creatividad. Pero poco trascendían los otros movimientos que la productora uruguaya realizaba hacia otras industrias. En 2009 apareció asociada a Francis Ford Coppola en la realización de Tetro, filmada en Buenos Aires y terminada en España. Ese mismo año obtuvo un importante reconocimiento a nivel europeo cuando estrenó Triage, con dirección de Danis Tanovic y actuación protagónica de Colin Farrell.

Todo este aporte explica el porqué del premio que se le entregará esta noche, en una ceremonia que reúne a artistas de todo el Viejo Continente. Desde lo cinematográfico, Besuievsky se ha convertido en una "europea" pero que empecinadamente no olvida sus raíces. Todos los años se hace espacio para aterrizar en Montevideo y veranear en el Este o pensar en términos uruguayos. Si bien ha estado asociada a emprendimientos locales como Corazón de fuego, dirigida por Diego Arsuaga, también se ha hecho espacio para apostar a producciones de pequeño tamaño pero con un peso cultural innegable. Es sintomático que después de la multitudinaria exposición mediática que le dio el Oscar a El secreto de sus ojos, le dedicara fuerzas al documental Jamás leí a Onetti, que de alguna manera establecía puentes hacia El dirigible (con el director Pablo Dotta, el músico Fernando Cabrera), volviendo sobre la figura de uno de los escritores más importantes de la literatura uruguaya para componer una aproximación creativamente muy valiosa y que puede ser apreciada actualmente porque ese film acaba de editarse en DVD.

"Estoy muy contenta porque (aunque inmerecido) ¡¡¡es un pedazo de premio!!!", comentaba ayer la productora que tiene en carpeta dos nuevos títulos para estrenar. El más avanzado es Sangre en la nieve que Gerardo Herrero (su esposo) filmó buena parte en Lituania. Pero también está en proceso Todos tenemos un plan, película dirigida en Argentina por Ana Piterbarg, con un protagonista de lujo: Viggo Mortensen, junto a Soledad Villamil.

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