Lubumbashi | La República Democrática del Congo, en medio de un clima de violencia y tensión en el que fueron muertas tres personas, realizaba ayer las segundas presidenciales desde el fin de la sangrienta guerra civil, hace ocho años.
Las autoridades congoleñas mataron ayer a tres hombres armados que acababan de atacar una mesa electoral en Lubumbashi, capital de la provincia de Katanga, en el sudeste.
"Tres personas fueron muertas, siete capturadas, mientras que otras cinco se entregaron luego de ser rodeadas por el ejército", informó Moise Katumbi, gobernador de la provincia. Un grupo de hombres armados había atacado un convoy que transportaba material electoral en Lubumbashi.
Al mismo tiempo, 15 mesas electorales fueron incendiadas en Kananga, ciudad en el centro del país considerada un bastión del candidato de la oposición, Etienne Tshisekedi, que según indicaron medios locales ayer, no pudo ir a votar porque policías se lo impidieron.
Los incendios fueron informados por fuentes de la ONU, según las cuales los desórdenes estallaron cuando las urnas fueron abiertas, y los votantes se encontraron con que las mismas ya estaban llenas.
Luego de los hechos de violencia del sábado en la última jornada de campaña electoral, que provocaron al menos tres muertos, fueron prohibidas todas las manifestaciones.
Tshisekedi, el principal rival del presidente saliente Joseph Kabila (considerado el favorito), denunció ya un posible fraude de parte del mandatario y de su entorno.
Comicios. Once candidatos, incluyendo al presidente saliente Kabila, aspiran a la presidencia, y cerca de 19.000 personas se disputan las 500 bancas de la Asamblea Nacional.
Observadores internacionales manifestaron su preocupación por el hecho que, a pocas horas de la apertura de las urnas, y a pesar del apoyo logístico de Sudáfrica y de Angola (que proveyeron sus helicópteros), en varias de las 60.000 mesas del Congo faltaba de todo, incluidas boletas. AFP y ANSA