El presidente yemení Alí Abdalá Salé firmó un acuerdo para entregar el poder a su vicepresidente.
El mandatario apareció en una televisora satelital árabe cuando firmaba una propuesta de sus poderosos vecinos del Golfo Arábigo para poner fin a la insurrección de nueve meses en su país, la cual exigía su renuncia tras 33 años de gobierno.
La televisora estatal saudí lo mostró sonriente al firmar cuatro copias de la propuesta en Riad al lado del rey Abdalá. Luego aplaudió brevemente.
El plan transfiere el poder al vicepresidente de Salé, Abed Rabbo Mansur Hadi, en treinta días, y convoca a elecciones presidenciales adelantadas 90 días después de la firma. También establece un período de transición de dos años.
Saleh rehusaba desde abril firmar el plan de las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para resolver la crisis.
El rey de Arabia Saudita anunció el inicio de "una nueva página" en la historia de Yemen, sacudido desde hace meses por una ola de protesta popular.
Por otra parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció que Saleh viajará a Nueva York para someterse a un tratamiento médico. Saleh "me dijo claramente que va a entregar todos los poderes", indicó el secretario general de la ONU en Nueva York.
El plan propuesto por las monarquías del CCG, encabezado por Arabia Saudita, prevé la salida del poder de Saleh a cambio de inmunidad para él y sus allegados.
Saleh, cuyo mandato acaba a finales de 2013, está acusado de corrupción y de nepotismo por sus detractores.
Conforme al plan, el mandatario debe entregar el poder por un período interino a su vicepresidente Abd Rabo Mansur Hadi, considerado un hombre de consenso.
AFP y AP