Ministro brasileño niega ser corrupto

Habló ante el Congreso y le dijo a Dilma que la "ama"

Brasilia | El ministro brasileño de Trabajo, Carlos Lupi, negó ayer ante el Congreso que esté implicado en un esquema de corrupción denunciado por la prensa, y ofreció disculpas a la presidenta Dilma Rousseff por haber afirmado que "sólo a balazos" lo sacaban.

"Corrupción dentro del Ministerio de Trabajo, de mi partido, no hay. Afirmo: no hay, y aquellos que digan que existe deben probarlo", señaló el funcionario.

Lupi, el último ministro de Rousseff forzado a dar explicaciones tras denuncias de corrupción que precipitaron la renuncia de cinco jefes de cartera desde junio, se defendió ante las sospechas de que uno de sus asesores aceptó sobornos de ONG.

El ministro insistió en que las denuncias publicadas por la revista Veja son "anónimas" y que él fue el primero en pedir una investigación a la Policía Federal.

Asimismo, ofreció disculpas por su "desafortunada" declaración, cuando afirmó que "sólo a balazos" lo sacarían de su puesto. "Presidenta Dilma, disculpas si fui agresivo, no fue mi intención, yo te amo", sostuvo Lupi, del Partido Demócrata Laborista que forma parte de la coalición de gobierno.

Veja vinculó al asesor especial del ministro, Anderson Alexandre dos Santos, con una presunta red de sobornos a ONG que suscribieron contratos con la cartera de Trabajo. AFP

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