El Directorio del Partido Nacional dio su respaldo a la venta de bonos colaboración para recaudar fondos a fin de evitar que diversas pertenencias del general Aparicio Saravia "se vayan del país", anunció el titular del ejecutivo partidario, el senador Luis Alberto Heber.
En una conferencia de prensa en la que participaron senadores y diputados blancos, y familiares del caudillo nacionalista, se anunció por parte de la comisión encargada de recaudar los fondos -integrada por Horacio Jaume y José Luis Braga- que ha sido comprobado fehacientemente que los aperos aludidos pertenecieron a Saravia. Según relataron los representantes de la comisión, un platero de nombre Alipio Suárez es la persona a quien Saravia le encargó el trabajo.
Suárez nació en Treinta y Tres en 1860 y falleció en Sarandí del Yí en 1940. Gracias al hallazgo de un recibo de pago, datado en julio de 1898, se confirmó la entrega en ese momento del apero a Saravia. La comisión propone vender bonos de US$ 100, US$ 1.000, US$ 5.000 y US$ 10.000 para reunir un total de US$ 365.000 a fin de poder devolver el dinero al rematador de Nueva Helvecia, Federico Garland Carbajal, que cuando la pieza iba a ser rematada la compró por la suma de US$ 320.000, tal como fue fijada la base para el remate.
En ese momento, Garland manifestó estar satisfecho por lograr que el apero de Saravia quedara en el país, ya que se trata de un "patrimonio de todos los uruguayos".
Las pertenencias de montar de Aparicio Saravia están conformadas por el recado, la pechera, el rebenque y la fusta.
Está confeccionado en cuero y el recado tiene grabado el escudo nacional en plata y oro, al tiempo que los estribos de campana están hechos en plata, y llevan labrado el escudo nacional.
La montura fue usado por el caudillo nacionalista en las revoluciones de 1897 y 1904, en esta ocasión con el caballo "malacara", un tostado de patas blancas. Sobre ese apero, Saravia fue herido de muerte.