Decenas de vecinos del barrio Parque Rodó se reunieron ayer y quemaron neumáticos como forma de reclamo para que, cuanto antes, se proceda al desalojo de las decenas de personas que ocupan en forma irregular el edificio del ex hotel El Casino, que se encuentra abandonado.
Los 30 o 40 manifestantes interrumpieron el tránsito, incendiaron gomas y expresaron a viva voz su malestar. Luego se reunieron unos minutos entre ellos para evaluar lo sucedido y se retiraron a sus hogares sin que se registraran inconvenientes.
Ocurrió entre las 20 y las 21:15 horas y el tránsito se vio afectado en el lugar durante ese lapso de tiempo.
"EL CASINO". Unas 20 familias que estaban en situación de calle fueron ocupando gradualmente el edificio donde hasta hace 10 años funcionaba el hotel "El Casino", en la esquina de Gonzalo Ramírez y Joaquín de Salterain, en pleno Parque Rodó.
El proceso indiscriminado de ocupación hace que hoy convivan allí familias de trabajadores feriantes, de la construcción, así como también delincuentes, según afirman vecinos y fuentes policiales. Los propios "ocupas" del edificio consultados por El País aseguran que existe una boca de venta de pasta base.
Para los vecinos y comerciantes resulta cada vez más difícil convivir en medio de peleas, arrebatos, robos, venta de droga y menores de edad que, en la puerta del edificio, portan armas y "las muestran como un juguete", dicen.
"Vemos gente que se mete corriendo para el edificio todo el tiempo. También se ve que están tomando mate afuera y cuando ven venir a un patrullero no queda nadie. Desaparecen. Se meten para adentro. Y si la Policía los agarra, se los lleva, pero al otro día ya los ves de vuelta", resume un vecino, con indignación.
El inmueble fue comprado hace meses por una empresa, que se presentó a refinanciar las deudas en la recientemente finalizada campaña de quitas. Según el expediente de este padrón, la deuda del edificio supera los $ 5.000.000.
El ex hotel fue declarado por la IMM "insalubre". Esta declaración habilita a la comuna -previa orden de un juez- a intervenirlo, informó en su momento la intendenta Ana Olivera.
"Se trata de lugares que fueron públicos en algún momento y a los que uno no puede entrar así no más, desde el momento en que es un ex hotel", dijo en su momento la intendenta Olivera a El País.