El gobierno abandonó la idea de promover una declaración del Mercosur en contra del presidente francés Sarkozy por incluir a Uruguay en la lista de paraísos fiscales, y se sumó a una movida de los países en vías de desarrollo en contra del G20.
El cambio de estrategia surgió luego que Uruguay lograra la adhesión de Brasil y Paraguay a la declaración del Mercosur, a la que Argentina le venía dando largas diciendo que la estaba analizando.
La idea de una declaración del bloque regional surgió del presidente José Mujica, confiaron a El País fuentes políticas.
Las palabras del canciller Luis Almagro, ayer en Porto Alegre, cuando anunció que Brasil apoyaba a Uruguay según se lo había transmitido el subsecretario general para América del Sur de la Cancillería brasileña, Antonio Simoes, abonaba la posibilidad de que el pronunciamiento de los cuatro socios regionales iba encaminado.
"La declaración va en la línea de la defensa de los socios del Mercosur a Uruguay y en contra de lo que dijo Sarkozy. Lo que se busca es dejar en claro que Uruguay está trabajando en la búsqueda de firmar tratados de reciprocidad con otros países", dijeron las fuentes.
Sin embargo, el tema se "enfrió" con el paso de las horas, cuando aún estaba pendiente una respuesta de Argentina, dijeron a El País fuentes diplomáticas.
Ahora, el pronunciamiento que espera el gobierno uruguayo es el del G77, un grupo de países en vías de desarrollo que integran los cuatro socios del Mercosur.
El G77 es presidido por Argentina y fue fundado en 1964 como alternativa al grupo que reúne a las mayores economías del mundo. Hoy lo integran 132 países.
El grupo se define como la mayor organización intergubernamental de países en desarrollo en las Naciones Unidas, y tiene como objetivo proporcionar los medios para que los países del Sur articulen y promuevan sus intereses económicos colectivos y mejorar su capacidad de negociación conjunta sobre los principales temas económicos internacionales, además de promover la cooperación Sur-Sur.
Hasta el momento, el único pronunciamiento en apoyo a Uruguay por el incidente con Francia, vino por vía indirecta: el canciller Almagro dijo que el vicecanciller brasileño Simoes le transmitió el apoyo del gobierno de Dilma Rousseff.
Ayer, en Porto Alegre, donde acompañó al presidente José Mujica, Almagro se reunió con Simoes y dijo que sintió "el pleno respaldo de Brasil sobre las declaraciones de Sarkozy y la contextualización de que definitivamente estas declaraciones no obedecían a algo acordado en el G20 sino a su impronta personal en ese momento".
En la Cancillería, se considera que Francia "ha dado señales" para recomponer las relaciones con Uruguay. En ese sentido, Almagro destacó la declaración de prensa del vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores francés, que dijo que las expresiones de Sarkozy reflejaban la posición del G20 y que no era una cuestión individual del presidente de Francia.
Almagro sostuvo que Uruguay "tiene una situación bastante diferente a la que fue planteada por el presidente Sarkozy" tras la cumbre de la semana pasada del G20.
Según Almagro, el gobierno no debe realizar ningún ajuste en el cronograma ni en la estrategia para la firma de los tratados de intercambio de información tributaria con otros países. Eso debido a que no se pueden realizar cambios "en función de unas declaraciones y en función de algo que todo el sistema político ya sabía y queda pendiente resolver", sentenció.
Por otra parte, Almagro rechazó los cuestionamientos que recibió de parte de la oposición que lo acusa de falta de previsión ante la crisis diplomática con Francia.
"No se puede decir que el Uruguay, la Cancillería y el Ministerio de Economía no tomaron los recaudos correspondientes. Al contrario", dijo Almagro, y recordó los acuerdos firmados en materia de cooperación tributaria o bancaria, y el reconocimiento de la OCDE a los progresos en esta materia.
Almagro dijo que "la propia Francia reconoce eso, que Uruguay es un país que prospera y ha hecho progresos muy importantes". En tanto, respondió a la oposición que "hay que ver la película completa para hacer este tipo de declaraciones".
Sin embargo, fuentes oficiales dijeron a El País que el incidente con Francia motivó críticas en la interna del gobierno. (ver nota en esta página).
Por su parte, el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, dijo ayer que lo "óptimo" para Uruguay sería que Sarkozy "reconozca que se pasó de la raya", lo que consideró poco probable. Pese a que no se ha logrado la cantidad de acuerdos requeridos para salir de la lista gris de la OCDE, Breccia sostuvo que "el equipo económico ha actuado con absoluta corrección".
Mujica exhortó a brasileños que lideren un "sistema de alianzas"
El presidente José Mujica cerró su visita a Porto Alegre con una reunión anoche en la Casa de la Cultura Mario Quintana con un grupo de uruguayos residentes en el estado de Río Grande do Sul.
El presidente sostuvo que Uruguay no debe "meter pechera", sino seguir una política de "buen vecino, persistente, sistemática de negociar las diferencias sin perder el rumbo".
Unas horas antes, en el encuentro empresarial RS/Uruguay en la Federación de Industrias del Estado de Río Grande do Sul, Mujica instó a los industriales brasileños a liderar un sistema de alianzas por ser la "burguesía más fuerte" de América Latina.
"Si bien carecemos de esa cultura, es importante hacerlo, porque en el horizonte se pergeñan seres económicos de una magnitud que en un mundo abierto serán irresistibles. Debemos crear un sistema de alianza que nos dé estatura", añadió.
"La cooperación pasa a ser un hecho estratégico para que nuestros nietos no sean sometidos en el campo de la economía y puedan forjar su libertad, distinta a la nuestra. El peligro no son los ejércitos ni las bombas, sino la supremacía de quienes lideren ese talento e inteligencia al servicio de las empresas", sostuvo.
El presidente afirmó que "la burguesía industrial brasileña es débil" respecto a otras del mundo, pero es "la más fuerte de América Latina", por lo cual le atribuyó la misión "no de colonizar sino de liderar un sistema de alianzas".
"Todo será poco a la hora de la verdad, cuando haya que competir con India y China. Quien no vea ese mapa de futuro es porque no quiere ver lo que va a pasar", indicó. "En América Latina está la mayor fuente de recursos de orden primario, aquí está el agua, la energía y la comida. A la corta o a la larga vendrán, pero tenemos que juntarnos", insistió.
Mujica reconoció que restan muchos problemas por resolver, pero dijo que lo importante es no perder el rumbo.
"Debemos ser serios, acordar y cumplir pero deben ser cosas posibles, no se puede abrir corrientes comerciales que destruyan lo hecho, tampoco pueden permanecer cerrados. Se debe negociar y negociar, no hay otro camino", afirmó.
Regresa Mesa
El canciller Luis Almagro anunció ayer el regreso del embajador Omar Mesa a París, en un plazo de entre una semana y diez días. El funcionario de Cancillería había sido llamado en consulta por el presidente José Mujica, como señal de protesta en repudio a los dichos del presidente francés, Nicolas Sarkozy. Almagro, consideró ayer que Mesa "hizo un buen trabajo diplomático" y consideró que en poco tiempo estará de regreso.
Críticas a Lorenzo dentro de gobierno
El incidente diplomático con Francia repercutió en la interna del partido de gobierno, donde se escucharon algunas críticas a la gestión del Ministerio de Economía.
"Es cierto que muchos frentistas opinan que podía haber sido más rápida la firma de los tratados que se exigen para salir de la lista gris", dijo a El País una fuente de gobierno.
Según se informó a El País, las críticas al Ministerio de Economía provienen de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
En respuesta a estos cuestionamientos que comenzaron a surgir en la interna de la coalición, Economía hizo circular una lista de los tratados que hasta el momento se han firmado con el propósito de salir de la lista gris de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
En el documento se distinguen los acuerdos firmados antes y después del 1° de marzo de 2010. Previo a la asunción del ministro Fernando Lorenzo, el gobierno había firmado seis tratados, pero apenas uno, con Hungría, recibió la aprobación Parlamentaria.
Lorenzo logró negociar con diferentes países 22 tratados que ya se firmaron. Sin embargo, el Parlamento tiene pendiente la aprobación de 19. Hasta ahora fueron ratificados por el Legislativo solo tres tratados (México, España y Francia) y hay otros cinco en negociación (Malasia, Luxemburgo, Holanda, Italia y Reino Unido).