ANDRÉS ROIZEN
Hipólito Altez llegó a Montevideo desde Rocha para tratar de reencontrarse con su hija luego de 27 años, pero terminó asesinado a balazos en una brutal rapiña en el Buceo.
Acababa de caer la noche y el hombre caminaba por Saldanha da Gama a media cuadra de Nicolás Piaggio, próximo al Cementerio del Buceo, cuando dos rapiñeros en moto lo alcanzaron. Uno aguardó en el vehículo y el otro se le abalanzó para robarle el bolso.
Hipólito Altez se negó a entregar sus pertenencias y comenzó a forcejear con el delincuente hasta que el asesino le dio tres disparos, uno en la cabeza y dos en el tórax. La Seccional 11ª recibió la llamada a las 20:55, aunque los vecinos señalaron que todo ocurrió sobre las 20:30 horas.
El hombre, de 66 años, cayó herido en el cordón de la vereda y fue trasladado en estado delicado al Hospital Maciel. Falleció minutos más tarde.
Altez era un exmilitar que vivía en Rocha. En los primeros días de octubre había vuelto al Buceo a buscar a María José, su hija que ahora tiene 32 años y él no veía desde los cinco.
Encontró todo muy cambiado, con varios edificios nuevos. Preguntó en el almacén y le dijeron que ella no vivía más en la cuadra, que se había mudado a Colonia. De todos modos, el hombre logró ubicar a otros vecinos que aún mantienen el contacto con la joven y de esa forma consiguió el teléfono de su hija. Se enteró que ya era abuelo y que venía otro nieto en camino.
El lunes, cuando fue asesinado, cayó a unos metros de la puerta de la casa en la que había estado en octubre, y se presume que llegaba para dejar algunas efectos personales que quería enviar a su hija.
Tras los disparos, los delincuentes se hicieron con el bolso de Altez y se dieron a la fuga por la calle Piaggio, en dirección a Rivera.
Un ómnibus que pasaba por el lugar frenó y varios pasajeros descendieron para auxiliar a la víctima. Además, numerosos vecinos se acercaron impactados por lo ocurrido. "Lo mataron a quemarropa", relataron algunos de los testigos.
La comisaría de la zona y la División Homicidios trabajan en el caso en busca de los delincuentes. El juez penal de la causa, Nelson Dos Santos, dijo a El País que "algunos elementos" podrían ayudar a localizar el paradero de los violentos rapiñeros. Según otras fuentes, una persona habría anotado el número de matrícula de la moto, de color negro.
BARRIO. El crimen ocurrió en una calle arbolada, de veredas amplias y con poco tránsito, típica de un barrio residencial.
Fue a tres cuadras de la avenida Rivera, muy cerca del Montevideo Shopping. Los vecinos dicen que en general la zona es tranquila aunque denuncian que los arrebatos y las rapiñas callejeras se convirtieron en moneda común. Ancianos y personas que regresan con las compras del shopping son las principales víctimas de los ladrones que, por lo general, se mueven en moto, contaron comerciantes de la zona.