VALERIA GIL / FEDERICO CASTILLO
Los trabajadores de la empresa de limpieza del Hospital Maciel se desvincularon de la sobrefacturación que detectó ASSE por $ 2,5 millones. La oposición había votado en contra de la contratación directa de la asociación civil.
Los empleados de la asociación civil Buena Estrella, que se encarga de la limpieza del Hospital Maciel, se desvincularon de las irregularidades que detectó la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).
A cuenta de una sobrefacturación de $ 2,5 millones, ASSE comenzó a retenerle $ 400.000 por mes a Buena Estrella. Desde esa fecha, los trabajadores no reciben sus tickets de alimentación, que cobran como complemento salarial.
Laura De los Santos, funcionaria de Buena Estrella y extrabajadora de Clanider, dijo a El País que la sobrefacturación detectada no está vinculada con los trabajadores de la asociación civil, sino con los supervisores (exdelegados sindicales de Clanider).
"Los supervisores exigen a los trabajadores el pago de una cuota mensual de $ 50 para mantener la asociación civil. No nos dan balance de ejecución, no hacen asambleas y no informan de nada. Nosotros no estamos cobrando los vales de alimentación, nos llegaron a pagar fuera de fecha y nos dijeron que el hospital les estaba reteniendo $ 400.000", agregó De los Santos.
Según la funcionaria, "la sobrefacturación que tienen es de los supervisores, porque en el contrato se especifica que se pagan horas de trabajo, no horas de oficina". De los Santos agregó que todos los funcionarios "han visto a gente de la oficina marcar el relojito y no está dentro del hospital".
De los Santos señaló a El País que los responsables de Buena Estrella son Rubens Rodríguez (presidente), Robert Bentos (secretario general), Maira Aquino (tesorera) y Gonzalo Lamas.
De los Santos insistió sobre la responsabilidad de los supervisores en la maniobra de sobrefacturación. "Nadie da la cara en la oficina de acá y el presidente, menos que menos. A la Federación no podés ir, porque todo hay que informar primero a la comisión interna", explicó la funcionaria.
La mujer agregó que "la gente trabajadora no tiene arte ni parte" dentro de la asociación civil. "No nos informan nada y quiero que lo aclaren, porque hay que limpiar la imagen de los trabajadores. También hemos hecho una denuncia a la Dinatra y acá no hay un juez que lo vea. La gente está trabajando mal, porque uno ve que algunos se están enriqueciendo de todo esto", sentenció.
Directorio. El representante del Partido Nacional en el directorio de ASSE, Alejandro Draper, dijo a El País que votó en contra de la adjudicación del servicio de limpieza a Buena Estrella. Según consta en el acta con fecha del 16 de febrero de 2011, los que apoyaron la contratación fueron el expresidente de ASSE, Mario Córdoba, y los representantes sociales, Alfredo Silva y Wilfredo López.
Draper se negó a dar su voto, debido a que la contratación ya había sido observada por el Tribunal de Cuentas de la República. Además, entendió que el pago de 18.000 horas mensuales para la limpieza del Maciel era "excesivo", ya que las necesidades reales del centro asistencial rondan las 14.000.
"Alfredo Silva armó todo esto"
"Lo que quiero que aclaren es que esto no es de los funcionarios de Clanider, sino que es de los delegados sindicales de Clanider y que esto se armó todo en la Federación de Salud Pública, con el señor Alfredo Silva. El viene a ser el papá de todo esto", aseguró a El País la funcionaria Laura De los Santos. Asimismo, indicó que la asociación civil Buena Estrella "no tiene nada que ver con Alejandra de Mello", exsupervisora de Clanider y esposa del ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro.
De los Santos indicó que Buena Estrella presta un peor servicio de limpieza que el que llevaba adelante Clanider.
"Los productos no son buenos, las bolsas no son buenas. Acá hoy en día hay gente que no tiene uniforme. Trabajamos lo mismo, pero nos pagan menos que antes".
Facturan $ 2:799.900 mensuales
El Tribunal de Cuentas observó en junio la contratación directa de Buena Estrella por parte de ASSE. El contrato se firmó por 18.000 horas mensuales, por la suma de $ 127,50 más IVA la hora. El monto mensual por los servicios contratados asciende hasta un máximo de $ 2:799.900, totalizando la suma de $ 19:599.300 en siete meses. La empresa sobrefacturó 15.000 horas más.