DIEGO CASTRO
Un policía de la Seccional 10ª de San José era indagado anoche por la Justicia como sospechoso de haber participado en el asalto a la sucursal Playa Pascual de ANDA. Los investigadores buscan a los otros dos involucrados en el hecho.
"Yo quiero tener una resolución esta noche", dijo ayer el juez penal Pablo Misa, sobre la rapiña que conmocionó a primera hora del ayer a Playa Pascual.
"Estamos bastante atrasados buscando testimonios de testigos que están siendo trasladados a la sede judicial", sostuvo Misa, sobre las diez de la noche de ayer. "Yo quería tener todo resuelto a esta hora, pero me faltan tres testigos que salieron en la prensa pero yo no los tengo", dijo mientras aclaraba que los policías de la Seccional del turno de la mañana "declararon todos".
Aclaró que el secreto de presumario no le permite comentar qué declararon los testigos.
Sobre las nueve y cuarto de la mañana, la habitual tranquilidad del pueblo Playa Pascual, se vio interrumpida por un violento asalto a un local de ANDA. Justo ayer, cuando comenzaban a pagarse jubilaciones. Como si supieran. Al menos uno de los dos delincuentes que entraron al local llevaba un arma de fuego. La Policía todavía no pudo establecer de qué calibre era.
Al ingresar redujo al guardia de seguridad del local, golpeándolo de forma violenta en la cabeza y provocándole una herida cortante. Uno llevaba casco, el otro no.
El delincuente armado se acercó al mostrador y apuntando a los funcionarios les exigió que le entregaran todo el dinero que había en caja.
Según fuentes policiales, sabían que era día de cobro y por eso fueron a esa hora de la mañana. Se llevaron el dinero, unos $ 800.000 en una bolsa de nylon y se subieron a una moto Baccio de 70 cc., en la que habían arribado al lugar, e intentaron fugar del local.
Recorrieron poco más de cuatro cuadras por las calles de balasto de la ciudad. Pero como iban tan rápido, al llegar a la esquina con la calle Yamandú Rodríguez derraparon. El que manejaba perdió el dominio de la moto y chocaron contra una columna.
A esa hora, Walter, un vecino de la zona, tomaba mate en el frente de su casa. "Yo los vi venir a los dos. Se dieron contra una columna y se cayeron de la moto", comentó el vecino, entrevistado por El País.
"En el momento que se caen veo que pasa una camioneta policial de la Seccional 10ª y los levanta", dijo agregando que pensó "que los muchachos se habían lastimado y que los policías los llevaban para el hospital o algo así", dijo.
"Al poco rato pasó un auto de ANDA, y salió a perseguir a la camioneta policial", contó el mismo vecino, quien se mostró absorto por la situación.
Otro vecino, que prefirió el anonimato, dijo que un policía que llegó al lugar después que los delincuentes se fugaran en la camioneta, "estaba muy preocupado preguntando a todo el mundo si habían declarado y qué habían dicho".
Según dijeron a El País fuentes policiales, una mujer vecina de la zona, dijo que la camioneta policial permaneció estacionada al menos quince minutos a dos cuadras del lugar en el que los delincuentes cayeron y que comenzó a moverse pocos segundos antes que apareciera la moto en la esquina antes mencionada.
Esta mujer fue considerada clave en la detención de un efectivo que, según confirmó a El País el subjefe de Policía de San José, reviste funciones en la Seccional 10ª.
Tras varios interrogatorios a testigos durante las primeras horas de la mañana y en la tarde, la Policía decidió detener al efectivo que conducía la camioneta policial. Si bien no hubo una orden judicial para detenerlo, la Policía decidió hacerlo para interrogarlo sobre el hecho.
Más tarde, el propio juez del caso, Pablo Misa, decidió mantenerlo incomunicado hasta su interrogatorio.
"Al policía lo vieron en la zona y eso no es nada anormal, porque tiene jurisdicción en ese lugar; lo que llamó la atención a algún testigo es que cuando los individuos se caen, parecía tratarse de un accidente y acto seguido se subieron al vehículo", comentó Gustavo Zengotita, Sub Jefe policial de San José.
A su vez, también confirmó que fueron dos los delincuentes que ingresaron al local. "Uno queda en la puerta, pero del lado de adentro y el otro que estaba con un casco puesto , es el que consuma la rapiña", dijo. A su vez sostuvo que al menos uno de los dos estaba armado, aunque no se descarta que ambos individuos hubieran entrado al local con armas de fuego.
Sobre las armas, el Sub Jefe maragato dijo que aún no se pudo determinar de que tipo eran. "Se analizó la filmación pero no se ven bien".
Sobre las declaraciones efectuadas por el detenido a la Policía, Zangotita dijo que no se pueden dar a conocer las mismas "debido al secreto de presumario".
"El Juez pidió que los hechos vinculados con este caso no tomaran más trascendencia de la que ya habían tenido en la prensa para poder trabajar con tranquilidad", afirmó.
También comentó que el efectivo fue detenido debido a las declaraciones que lo involucraban en el lugar de los hechos. "Cuando volvió a la dependencia policial fue detenido", comentó.
La motocicleta en la que los delincuentes fugaron del local de ANDA, quedó tirada frente a la esquina en la que había chocado. Efectivos de Policía Técnica analizaron el ciclomotor, en busca de huellas digitales que dieran alguna pista sobre los delincuentes. En tanto, una vez terminada la pericia técnica, la moto fue levantada por personal de la División de Inteligencia de Ciudad del Plata, y fue llevada a su dependencia.
Según los testimonios aportados por testigos del caso, la camioneta policial habría tomado por la Ruta 1, hacia Montevideo. Los investigadores presumen que el efectivo policial dejó a los dos delincuentes en la ruta para que siguieran hacia la capital.