En 20 días se podría tener un perfil genético de los restos encontrados el viernes en el Batallón 14 de Toledo. Pero luego, esa información habrá que cotejarla con los ADN de desaparecidos o sus familiares, por lo que el proceso llevará tiempo.
Un fémur, parte de la mandíbula, ropa y un zapato. Eso es lo que al mediodía de ayer se podía apreciar en el pozo de 1,40 metros de profundidad, donde a las 10.45 del viernes 21 el equipo de antropólogos de la Universidad de la República encontró los restos del tercer desaparecido en el Batallón 14 de la localidad de Toledo.
El cuerpo, que estaba tapado por una importante cantidad de cal, además del calzado tenía a su alrededor fragmentos de vestimenta, que se presume era ropa de invierno, según explicó ayer el jefe del equipo de antropólogos, José López Mazz en una recorrida que se realizó con un grupo de periodistas.
Los restos fueron hallados en una zona del Batallón 14 conocido como "campos de Vidiella", que pasaron a manos del Ejército en 1972, y donde se realizaban ejercicios militares.
Al lugar se accede desde el camino vecinal Magariños (que es la continuación de la ruta 85). El punto del enterramiento está a uno 50 metros del arroyo Meireles que atraviesa parte del predio y a no más de 100 metros de las vías del tren.
En esa zona el equipo que dirige López Mazz ha realizado trabajos de búsqueda desde 2005, pero la tarea se intensificó en febrero de este año.
Para acceder al lugar donde el viernes se encontraron los restos, es necesario atravesar una importante porción de terreno donde hay 207 trincheras, como se denominan los pozos rectangulares que realizan los antropólogos en busca de enterramientos clandestinos.
López Mazz explicó que por la forma en que se realizaron las trincheras, se aseguró que en el terreno que ya fue estudiado no haya ningún resto, por lo que ahora la búsqueda se centrará en otras partes del predio aún no exploradas.
Las tareas de excavación en el Batallón 14 se están realizando por orden del juez Pedro Salazar, a cargo de la investigación por la desaparición en 1976 de la joven argentina María Claudia García de Gelman, madre de Macarena Gelman.
Ayer, a media mañana por invitación de la Presidencia de la República, una delegación de más de 20 personas de la organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos, concurrió al Batallón 14, donde López Mazz les informó de primera mano los detalles del hallazgo. Macarena Gelman no asistió y no tiene previsto hacerlo.
Al finalizar la tarde, el esqueleto fue removido totalmente y fue derivado al laboratorio de la Facultad de Humanidades, donde permanecerá bajo custodia especial dispuesta por el magistrado Salazar.
PERFIL GENÉTICO. Según explicó López Mazz, luego de retirar los restos se inicia el proceso de identificación que tendrá como objetivo determinar a quién pertenecieron.
Como primer paso, los restos deberán ser analizados por un laboratorio especializado que, si trabaja con celeridad, en 20 días podrá brindar un perfil genético de los restos.
López Mazz señaló que ese estudio "no da un número de cédula de identidad" y por eso "se precisa tener una hipótesis de trabajo sobre las personas que posiblemente pudieron ser enterradas aquí clandestinamente", dijo el experto en una conferencia de prensa que se realizó en la unidad militar.
"Los resultados de laboratorio dan un perfil genético. Después hay que encontrar contra quién compararlo. Entonces hay que buscar de todas las personas desaparecidas si existe un perfil genético y si no hacerlo a través de los familiares que estén vivos", indicó.
El resultado del laboratorio es la primera parte de la tarea, por lo que la identificación definitiva "es un trabajo separado que puede ser muy complicado", agregó el antropólogo.
Según López Mazz, existe un banco de datos con información genética de familias de desaparecidos que abarca la información "en gran medida", aunque pueden existir "lagunas". Otra opción es revisar la información histórica sobre quiénes estuvieron detenidos en el Batallón 14 para comparar los resultados con los perfiles genéticos de esas familias.
Si bien desde la Presidencia se había indicado que los restos podrían pertenecer a un hombre por el tamaño del fémur, el mismo viernes López Mazz dijo que se requiere esperar los resultados de los estudios. Y ayer reiteró: "Hay hombres pequeños y mujeres grandes".
Por otro lado, López Mazz destacó que el hallazgo "abre la expectativa sobre zonas próximas" a ese lugar. Dijo que en otras partes de la unidad militar hay indicios que darían "sustento" a la existencia de la Operación Zanahoria, mediante la cual se habrían exhumado restos de desaparecidos enterrados en predios militares.
Próxima resolución judicial en dos expedientes
En los próximos días, dos jueces penales deberán resolver si procesan con prisión, por dos causas diferentes, a ocho exmilitares y a dos expolicías que actuaron en los servicios represivos de la dictadura.
Por un lado, el juez Pedro Salazar resolverá si accede al pedido del fiscal Ariel Cancela que solicitó los enjuiciamientos de cinco exmilitares y dos expolicías a quienes acusa por la desaparición o el homicidio de María Claudia García de Gelman, registrada en 1976.
El fiscal Cancela, en un dictamen de más de 100 páginas que presentó a fines de septiembre ante el juez Salazar, pidió procesar José Gavazzo, Ricardo Arab, Gilberto Vázquez, Jorge Silveira y Luis Maurente (todos militares retirados) y Ricardo Medina y José Sande Lima (ambos expolicías).
El representante del Ministerio Público concluyó que todos los implicados tuvieron participación en la detención y posterior desaparición de García de Gelman, que tras ser secuestrada por fuerzas militares en Argentina, fue trasladada en forma ilegal a Montevideo.
CASO ALTER. Por otro lado, el juez Eduardo Pereyra deberá resolver si procesa a tres exmilitares por el homicidio del ciudadano argentino y militante del MLN Gerardo Alter, quien murió por torturas el 19 de agosto de 1973, mientras estaba detenido en el Batallón Florida de Infantería N° 1.
Según informó ayer el diario El Observador, el fiscal Diego Pérez pidió hace pocos días los procesamientos de los militares retirados Hermes Tarigo, Alberto Gómez Graña y otro oficial de apellido Caputo, quien se desempeñó como jefe del Batallón Florida N° 1.
En medio de la investigación, Tarigo se trasladó a Italia, motivo por el cual el juez Pereyra se apresta a pedir su extradición. El magistrado ya dispuso la citación de los otros dos implicados para la próxima semana, de forma que puedan hacer sus descargos ante el pedido del fiscal.
El PROCESO SE INICIÓ EN EL AÑO 2000
1.CREAN COMISIÓN PARA LA PAZ
El 9 de agosto de 2000, el entonces presidente Jorge Batlle firmó la resolución que creó la Comisión para la Paz, un órgano integrado por actores de distintos ámbitos sociales, que se ocupó de recibir información e investigar los casos de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
2.informe final de la comisión
En abril de 2003, la Comisión para la Paz presentó al Poder Ejecutivo su informe final, que dio cuenta de que en Uruguay se denunciaron 32 desapariciones, de las cuales se confirmaron 26. A su vez, se denunciaron 182 desapariciones de uruguayos en Argentina, pero según el documento pudieron ser confirmadas sólo 55. El Poder Ejecutivo aceptó en todos sus términos el informe de la Comisión para la Paz, y estableció que su contenido sería la información oficial respecto a los detenidos-desaparecidos.
3.idas y venidas en caso gelman
Tanto el gobierno de Batlle como el de Tabaré Vázquez dieron especial importancia a esclarecer la desaparición de la joven argentina María Claudia García de Gelman, ocurrida en 1976. Su hija, Macarena Gelman, nació en cautiverio en Uruguay, y recuperó su identidad en 2002, tras haber vivido durante 26 años con la familia de un policía. Tras recolectar información en fuentes militares y de un informe del entonces jefe del Ejército, Ángel Bertolotti, Vázquez dijo que había "más de 99%" de posibilidades de ubicar los restos de García de Gelman. Su hija Macarena fue llevada el 2 de agosto de 2005 a una zona del Batallón 14, donde se le dijo que estaba sepultada su madre. Sin embargo, cuando se excavó, no se encontró nada.
4.aparece chaves sosa en pando
El primer hallazgo de restos de un detenido-desaparecido tuvo lugar el 29 de noviembre de 2005, cuando el equipo que dirige el antropólogo José López Mazz encontró, en una chacra militar en Pando, los restos del militante comunista y obrero metalúrgico Ubagesner Chaves Sosa. Su identidad fue confirmada por la Policía Técnica y por un laboratorio especializado de Córdoba.
5.miranda en el batallón 13
El 2 de diciembre de 2005, cuando todavía seguían las repercusiones del hallazgo en la chacra militar de Pando, se encontraron los segundos restos: el esqueleto del escribano Fernando Miranda (dirigente del PCU desaparecido en 1975) apareció en el Batallón 13. Al igual que en el caso de Chaves Sosa, su identidad fue confirmada por Policía Técnica y un laboratorio argentino.
6.trabajo en el batallón 14
El equipo que dirige López Mazz ha venido realizando tareas de búsqueda en el Batallón 14 de Toledo (donde se presume que fue sepultada, entre otros, García de Gelman) desde 2005. En los últimos meses fueron hallados pequeños fragmentos óseos, que están siendo estudiados para determinar si pertenecen a humanos o animales. El viernes 21, en un predio del Batallón 14, se halló un esqueleto completo.