Un grupo de censistas de La Paz y Las Piedras, que llevan ya 40 días de trabajo para Censos 2011, reclama al Instituto Nacional de Estadística (INE) el pago por las jornadas laborales, que aún no se hizo efectivo. El grupo de trabajadores se mostró molesto por la "falta de compromiso" del INE, y recalcó la mala organización del censo, dijeron a El País.
"Venimos trabajando para el INE hace 40 días, incluyendo fines de semana y feriados. Al día de la fecha nos parece una falta de respeto no haber cobrado nuestros haberes. Si trabajamos es porque realmente necesitamos del salario y no nos parece justo ni equitativo el hecho de que algunos compañeros hayan cobrado y otros no", expresó Leticia, una de las trabajadoras del censo en la zona, en una carta que suscriben más de 30 censistas canarios.
Desde el INE explicaron a El País que hubo un problema informático en la liquidación de algunos censistas en Canelones, "lo que se identificó no pasadas 24 horas de sucedido y fue inmediatamente corregido. Debido a los procedimientos administrativos este pago saldrá por una planilla complementaria en el correr de esta semana, lo que fue debidamente comunicado a los afectados. Por tanto, la paga correspondiente a su trabajo está asegurada", dijo a El País el director de Censo, José María Calvo.
Justamente este aspecto es criticado por los censistas afectados, que dicen no tener la culpa del retraso. "Nos han informado que fue un error del sistema, del cual nosotros no nos tenemos por qué responsabilizarnos. La semana pasada ya nos habían dicho que cobrábamos y no cobramos. Ahora nos dijeron que es esta semana. Pero no es justo que paguemos nosotros los problemas técnicos de ellos", enfatizó Leticia, portavoz de las censistas molestas de la zona de Canelones.
"En realidad éste y otros problemas fueron el producto de una grave falta de organización en todo el proceso del Censo", dice la carta que enviaron dichos trabajadores al Instituto Nacional de Estadísticas.
Entre otras cosas se quejan de la falta de personal, que implicó una sobrecarga de trabajo, además de problemas técnicos con el equipo tecnológico implementado para censar, y la falta de garantías proporcionadas por el INE para ingresar a "zonas rojas". Sobre estas quejas, el director del Censo 2011 dijo: "Con respecto a la sobrecarga de trabajo, este se realiza de forma zafral y tanto las cargas como los horarios los manejan los propios censistas. En estos momentos se está asignando a aquellos que así lo deseen, mayor cantidad de domicilios para visitar. Esto conlleva a que esos censistas vean incrementados sus ingresos. En un principio se estimaban aproximadamente 250 domicilios por censista; hoy día debido al avance de las tareas en campo, hay censistas con más de 400 domicilios realizados", afirmó el director de Censos.