La suerte del liceo Bauzá se juega en estas horas, cuando la Policía intente arribar a una solución para evitar su cierre por la inseguridad en la zona. Autoridades de la Enseñanza hacen gestiones con el Ministerio del Interior.
Graciela Bianchi, directora del Bauzá, anunció el viernes que este mediodía tomaría una drástica decisión si no recibe por parte del Ministerio del Interior una respuesta sobre la seguridad de la institución.
Esta mañana, efectivos de la Seccional 7ª, con jurisdicción sobre la zona, se reunirán con la directora para buscar una fórmula que evite el cierre. Como anticipara El País, la Policía propondrá a Bianchi que, por unos días, acepte la presencia de un efectivo en el centro de estudios para realizar el Servicio 222 y le recomendarán que luego la institución contrate un servicio privado de seguridad.
Este último punto es donde la posible solución se hace difícil de concretar, dado que Bianchi ya dijo a El País que no es partidaria de la contratación de guardias privados para el centro.
GESTIONES. Ayer domingo, la directora Bianchi solicitó al consejero de Enseñanza Secundaria en representación de los trabajadores, Daniel Guasco, que gestionara ante el Ministerio del Interior la posibilidad de instalar guardia permanente en ese centro educativo.
"Hablé con la directora Bianchi y estoy gestionando ante el Ministerio del Interior la posibilidad de satisfacer las demandas de seguridad de varios liceos, en particular el Bauzá", dijo Guasco a El País.
"Mientras yo sea directora del liceo acá no va a entrar una empresa privada de seguridad, porque la seguridad, como la educación y la salud, la tiene que dar el Estado. Y en especial la seguridad", señaló Bianchi.
El problema del consumo de drogas dentro y fuera de un centro de enseñanza no es exclusivo del Bauzá, dijeron a El País fuentes policiales. Las autoridades lo consideran un liceo "conflictivo".
En un comunicado de prensa emitido el viernes 14, los docentes del liceo Bauzá se quejaron de la situación de inseguridad existente en el centro, la que calificaron de "insostenible". Una opinión similar manifestó la directora Bianchi.
El sindicato docente concretó un acuerdo con el Consejo de Secundaria y el Codicen en abril de este año donde se establecía que habría una custodia policial mínima en el Bauzá. Los profesores se quejan ahora porque el policía concurrió una semana y luego dejó de ir.
Otro tema que divide a ambas partes es el hecho de que tanto las autoridades liceales como los docentes no quieren que el policía quede dentro de la institución, sino que custodie la puerta para evitar el ingreso de personas desconocidas que son, según ellos, el foco del problema.
Pero los policías sostienen que custodiar la entrada del liceo los deja expuestos a continuos roces e insultos por parte de los estudiantes.
Guasco recordó que en el Ministerio del Interior ya había planteado que sus recursos estaban bastante limitados para proveer Servicio 222.
COPAMIENTO. El problema de la seguridad en el Bauzá viene de lejos. En el mes de abril hubo un intento de copamiento en el centro de enseñanza, luego de lo cual los profesores y funcionarios administrativos del Bauzá tomaron medidas con ocupación en reclamo de mayor seguridad para ese centro de estudios.
Los trabajadores demandaron ya en ese momento la contratación de porteros y del Servicio 222 para que vigilaran la zona adyacente al liceo.
En serios riesgos
Para los profesores de este centro al que concurren 3.000 estudiantes y unos 350 docentes "no existen mínimas condiciones en los ambientes del entorno escolar, en una zona especialmente vulnerable, por lo que la situación se ha vuelto insostenible". Agregan además que "corre riesgo la integridad física de todos los integrantes de la comunidad educativa".
En liceos hay roces evitables
Este año hubo varios episodios de violencia en las inmediaciones de los liceos, y también se produjo el ingreso a centros educativos de personas ajenas a la institución, lo cual motivó una serie de paros en reclamo de mayor seguridad. La falta de policías en el Servicio 222 en los liceos responde en parte a la política oficial de reducir las horas del 222 para evitar largas jornadas de trabajo de los efectivos, pero también se produce porque los liceos son ámbitos que los policías prefieren evitar por los "roces" con alumnos, según señaló meses atrás a El País el director del Registro Nacional de Empresas de Seguridad (Renaemse), Juan Carlos Vázquez. Como el Servicio 222 se realiza en las horas extras de los policías, no se los puede obligar a que tomen horas en determinado lugar. Vázquez había advertido que "el problema principal en los liceos es el relacionamiento entre los policías y el personal de Secundaria. Los docentes, a su vez, están igualmente preocupados por la situación de reiterados episodios de violencia, dado que ellos en ocasiones también son víctimas de acciones de esta naturaleza. En el mes de abril se produjo un caso donde una profesora del liceo de Shangrilá fue apuñalada a la salida de ese centro educativo y debió ser internada en un CTI.