Caso Candela: ADN complica a uruguayo

Crimen. Encuentran material genético de Bermúdez en las casas de tres de los acusados

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BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA

Nuevos estudios de ADN determinaron que el perfil genético del uruguayo Hugo Elvio Bermúdez (53), sindicado autor material del crimen de Candela Sol Rodríguez, fue hallado en las casas de otros tres imputados que habían negado conocerlo.

Además, las autoridades indicaron que las pruebas también señalan que Bermúdez estuvo en el auto de un hombre que está prófugo y que además estaría involucrado en el secuestro y posterior asesinato de la niña de 11 años en Argentina.

Los detenidos que quedaron comprometidos por el hallazgo del ADN de Bermúdez en sus viviendas son Gabriel Fabián Gómez (sus hijas concurrían al mismo colegio que Candela y allí habría entablado una relación de confianza con la víctima. Se lo acusa de formar parte de la operación logística del secuestro), Guillermo López (está señalado judicialmente de integrar el equipo logístico del secuestro) y Alberto Espínola (se lo considera partícipe necesario del secuestro. Habría sido informante de la policía y de la banda al mismo tiempo).

Mientras, los expertos también encontraron el patrón genético del uruguayo en la camioneta Ford Eco Sport que los testigos le atribuyen al prófugo Leonardo Jara.

Los voceros judiciales aseguraron a Télam que se trata de nuevos resultados de ADN realizados por el Laboratorio Genético de la Policía Científica de San Martín que llegaron ayer al despacho del fiscal Marcelo Tavolaro.

Las fuentes explicaron que el ADN fue hallado en hisopados que se realizaron en vajilla, utensilios y distintos lugares de cada una de las viviendas de los detenidos allanadas.

Fabián Améndola, uno de los abogados que representa en el expediente a Carola Labrador, la madre de Candela, aseguró ayer a Télam que "con esta prueba se cae la coartada de varios de estos detenidos, que en sus indagatorias habían negado tener un trato con Bermúdez".

"Ahora tendrán que explicar que hacía en sus propias casas el perfil genético de quien para nosotros es el autor material del crimen", agregó.

En tanto, las fuentes judiciales consultadas indicaron que ayer el fiscal Tavolaro analizaba fijar una fecha para la ampliación de indagatoria pedida el miércoles por la defensa de Héctor "Topo" Moreyra, el sindicado autor intelectual del brutal crimen.

Violación. Esta semana, también, la defensa de Carola Labrador, la madre de la niña, indicó que se comprobó que Candela había sido violada.

El fiscal de la causa ya ha sostenido que Bermúdez mató a Candela cuando presumiblemente con sus manos le tapó la nariz y la boca y le provocó un paro cardiorrespiratorio traumático. Y consideró a Bermúdez como un "psicópata sexual", porque -según declararon algunas de sus amantes- les tapaba la boca y la nariz para gozar durante las relaciones sexuales.

Sin embargo, en una primera autopsia que se le realizó a Candela la justicia indicó que no había indicios de violación.

Disparos. En tanto, un confuso episodio se registró en la madrugada de ayer cerca de la casa de familiares de un detenido por el secuestro y crimen de Candela, en el partido bonaerense de Hurlingham, donde los vecinos dijeron que "un hombre vestido de policía" efectuó "cuatro disparos" contra el frente de la vivienda.

El hecho ocurrió en la esquina de las calles Pedro Díaz y Ojeda, en la localidad de William Morris, adonde los vecinos aseguraron que desde un auto de color blanco efectuaron cuatro disparos que impactaron contra el frente de varias viviendas, entre ellas las que ocupan la madre y hermanos de Guillermo López -precisamente una de las personas que dijo no conocer a Bermúdez, aunque luego fue encontrado su ADN en la vivienda.

Sin embargo, fuentes policiales consultadas por la agencia DyN indicaron que todo comenzó cuando dos ladrones intentaron asaltar a un policía que regresaba a su casa en su auto Fiat Duna, vestido de civil.

Según esta versión, el oficial se resistió al robo, extrajo su arma y se enfrentó con los delincuentes en un breve tiroteo que terminó cuando los supuestos asaltantes escaparon.

María, madre del detenido, dijo ayer en la mañana a los medios de prensa que su hijo "es inocente" y advirtió: "Sospechar no sospecho de nadie, desconfío de todo el mundo".

"A nosotros no nos llue- ven abogados del cielo, esta-mos haciendo rifas para pagar el abogado, porque creemos en la inocencia de mi hijo", señaló.

En la madrugada del pasado 30 de septiembre desconocidos arrojaron dos bombas molotov contra el frente de la casa del uruguayo Bermúdez.

El cadáver de Candela, de 11 años, fue encontrado el 31 de agosto pasado en una zona descampada próxima a la Autopista del Oeste y su cruce con la avenida Cellini, a unas 30 cuadras de la casa de la víctima. Las pistas indican que se trató de una venganza.

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