Parlamento vota nueva moción de confianza para Silvio Berlusconi

Tranquilidad. "Soy la única alternativa", sostuvo el primer ministro italiano

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ROMA | AP, AFP Y ANSA

El jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, compareció ayer en el Parlamento para defender a su gobierno, convencido de que "no hay otra alternativa" para enfrentar con éxito la grave crisis económica y financiera que está acosando a su país.

"Desde el punto de vista político no hay otra alternativa a este gobierno", afirmó Berlusconi en un discurso pronunciado en la Cámara de Diputados, durante el cual los representantes de la oposición abandonaron la sala como señal de protesta.

"Es el único gobierno democráticamente habilitado para defender el interés nacional", afirmó en un discurso de unos 20 minutos, en el que rechazó la convocatoria a elecciones anticipadas. "No van a resolver nuestros problemas", subrayó Berlusconi.

El multimillonario político, en el poder desde 2008, solicitó de nuevo la confianza del Parlamento tras haber perdido la mayoría el martes durante una votación importante sobre las cuentas del Estado en el 2010.

El Parlamento se pronunciará hoy sobre la moción de confianza. Si la pierde, deberá dimitir de inmediato.

Berlusconi, al solicitar la confianza para su gobierno, la número 56 de esta legislatura, se refirió a esa derrota del martes pasado como "un incidente en la mayoría". "Ahora lo remediaremos", agregó.

"Estoy aquí, Italia lo logrará", afirmó ayer el premier enfatizando: "No me haré lapidar por las oposiciones".

"Estoy aquí para pedir la renovación de la confianza en el gobierno que tengo el honor de presidir. Un incidente parlamentario en el que la mayoría tiene responsabilidad y por el cual pido disculpas, se sana con un voto de confianza", expuso el premier.

Rechazo. El jefe de gobierno italiano repudió un eventual remplazo por una personalidad "técnica" que cuente con el apoyo de todos los sectores políticos para enfrentar la grave crisis, como proponen varios exoficialistas.

"La oposición ejerce un derecho legítimo de crítica pero hoy está dividida, incluso diría que ha desaparecido", dijo Berlusconi.

El líder conservador insistió en decir que él es el único que puede resolver los problemas del país, acosado por ataques financieros debido a la inmensa deuda pública (120% del PIB).

"Los problemas del país no los puede resolver un gobierno técnico, que no ha sido legitimado democráticamente para tomar decisiones que pueden ser impopulares", dijo.

"Nosotros asumimos la responsabilidad de nuestras decisiones ante los electores, al contrario de una personalidad técnica", agregó.

"Un salto político al vacío sería nocivo para el país. La mayoría gubernamental está unida. Lo lograremos", clamó el premier.

Crítica. El magnate de las comunicaciones no perdió la oportunidad de criticar a sus enemigos políticos, ni a la izquierda, ni al llamado sistema "mediático-judicial" que lo ataca y "calumnia" y que "están unidos solo por ser antiberlusconi", dijo.

Las varias corrientes internas de la coalición gubernamental conservadora garantizaron que votarán a favor del Ejecutivo, por lo que se estima que superará tranquilamente la moción de confianza.

Berlusconi, de 75 años, con una popularidad que baja en picada desde el inicio del año y acosado por los escándalos sexuales y judiciales (ver aparte), es acusado de ser el responsable de la parálisis económica y social que atraviesa a Italia.

Prueba. La votación tiene lugar en un momento crucial para Italia, presionada para adoptar reformas que permitan su crecimiento económico para evitar que sea arrastrada por la crisis de la deuda soberana.

"El gobierno solicitó un voto de confianza porque está al tanto de los riesgos que encara el país y porque los plazos fijados por los mercados no son compatibles con los de ciertos rituales políticos``, manifestó Berlusconi.

Tres agencias de calificación de riesgos han reducido la calidad crediticia de la deuda soberana italiana, una de las mayores de la eurozona, alegando el estancamiento político.

Mientras el líder político se defendía en el Parlamento, siguen las protestas de los "indignados" italianos, que el miércoles salieron a manifestarse en Roma, Bolonia, Milán, Florencia, Ancona y Nápoles.

Para mañana fue convocada una marcha nacional en Roma, ciudad que ya se encontraba ayer bajo extraordinarias medidas de seguridad por temor a desórdenes.

Casos que lo perjudican

Caso Mills

Es el que más preocupa al premier Silvio Berlusconi. De no aprobarse una ley-escudo, la sentencia llegará entre noviembre y diciembre, momento de mucha debilidad para el gobierno. Se lo acusa de corrupción en actos judiciales. La Fiscalía sostiene que entregó 600.000 dólares a un abogado para agradecerle su silencio cuando testificó en juicios en su contra.

Caso Ruby

Se trata de un juicio en fase inicial, pero afecta su imagen y credibilidad. La Fiscalía lo acusa de pagarle a mujeres para que participen en sus fiestas nocturnas. Está acusado de dos delitos, corrupción e inducción a la prostitución de menores. La joven marroquí Ruby (foto) es la más conocida por este caso.

Caso Mediaset

Es un juicio sobre la compraventa de derechos para transmitir formatos en la cadena de televisión Mediaset, de Berlusconi. El premier está acusado de un delito de fraude fiscal, de sacar dinero "negro" fuera del país.

Caso Mediatrade

Se encuentra en fase de investigación. El 18 de julio el juez decidirá si imputa a Berlusconi por fraude. Es similar al caso Mediaset.

Caso Il Giornale

También se investiga. Se lo acusa de revelar informaciones secretas. Un archivo de audio en propiedad de la Policía fue publicado en el diario familiar.

Caso Tarantini

Involucra a varias prostitutas que frecuentaban a Berlusconi. Este fue imputado primero como víctima de chantaje, pero ahora se sospecha que sería un corruptor que pagaba por silencio. El único imputado hasta ahora es Giampaolo Tarantini, un emprendedor del espectáculo (En base a El País de Madrid)

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