SAN JAVIER | DANIEL ROJAS
Comenzó la edificación del primer hogar de ancianos en San Javier, localidad conformada por inmigrantes rusos, que evitará el desarraigo de ancianos que terminan internados en Paysandú o Young lejos de su familia y sus costumbres.
Sistemas previsionales de Rusia y Uruguay se unieron para cristalizar esta iniciativa que se construirá en memoria de Vladimir Roslik, médico local asesinado en el batallón de Fray Bentos el 16 de abril de 1984.
"Es algo largamente añorado por la Fundación Roslik y que ahora será ejecutada por la asociación civil "Valodia", que se conformó para cumplir con las exigencias que impone el Estado", informó Mary Zabalkin, miembro de la Fundación y viuda de Roslik, al momento de inaugurar el inicio de las obras.
El acto celebrado por toda la comunidad de descendientes rusos contó con la presencia del presidente del Banco de Previsión Social (BPS), Ernesto Murro, y el intendente de Río Negro, Omar Lafluf.
El Fondo de Pensiones de Rusia ya depositó US$ 50.000. El BPS comprometió un apoyo de US$ 90.000 en el término de dos años y la Intendencia anunció que colaborará con US$ 35.000.
En una primera etapa se construirá un salón multiuso, baño y cocina para en el término de seis meses inaugurar un hogar diurno.
En 2012 podría estar funcionando el hogar con cinco dormitorios y, mediante un convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, podría estar funcionando a pleno con capacidad para 20 camas en el año 2013, cuando San Javier cumpla 100 años de fundación.
Será un edificio moderno con adecuada accesibilidad y pisos deslizantes. "La idea es hacer todo de primera para después no tener que gastar mucho en mantenimiento y brindar a los internos una buena calidad de vida", dicen en la Fundación. Procurarán abastecerse de un pozo semisurgente y tienen planificado calentar el agua con paneles de energía solar de forma de utilizar energía limpia y ahorrar.
DESARRAIGO. Actualmente una asistente social realiza un relevamiento en la comunidad para conocer con certeza el número de usuarios que hoy está necesitando este servicio. "Lamentablemente los jóvenes se van por falta de oportunidades y estamos ante una población envejecida de descendientes, que en su mayoría viven hasta los 80 o 90 años", dijo la promotora del proyecto que, además de ser algo necesario, tendrá una carga humana importante.
"Esto permitirá evitar el desarraigo de abuelos que han sido internados en hogares de Young y Paysandú, lejos de su casa, de su familia y de sus costumbres. Generalmente los familiares no concurren a verlos porque no pueden costearse los pasajes y las personas muchas veces mueren de tristeza", asegura Zabalkin.
El centro tendrá la particularidad de conservar las costumbres de quienes llegaron a Uruguay desde Rusia en el año 1913.
CULTURA RUSA. "Tenemos planificado construir una plitka (cocina rusa en base a leña) y una plishka (horno) donde podamos hacer diariamente el pan, pero además desarrollar clases de comidas típicas", explica la viuda de Roslik.
También prevén que en el salón multiuso puedan cumplirse periódicamente jornadas recreativas de canto y baile ruso. Actualmente se dictan clases de idioma, algo que era muy añorado por la comunidad de forma que las actuales generaciones no perdieran las costumbres que ligan a la localidad con Rusia. Un convenio con la embajada de ese país posibilitó que una docente viniera directamente desde Moscú a instalarse en Río Negro.
"Esto es parte de un proceso de acercamiento a este lugar, de revalorización de su historia y su cultura. Y el hogar es una necesidad que el BPS apoya técnica y financieramente como en otros 90 hogares de todo el país", señaló el presidente del Banco de Previsión Social.
Lafluf explicó que se trata de un viejo reclamo del pueblo de San Javier "para que los adultos mayores tengan un lugar digno donde pasar sus últimos años de vida. Se lo merecen por todo lo que nos aportaron".
Lafluf anunció también que acordó la compra de una vivienda que será cedida a la Fundación. Se destinará a ampliar el CAIF que, al igual que la policlínica, también funciona a instancias de esta comisión de vecinos.
EN 1913 LLEGARON A URUGUAY
Entre 1911 y 1915, durante la segunda Presidencia de José Batlle y Ordóñez, un grupo de colonos rusos solicitaron radicarse en Uruguay. Arribaron al puerto de Montevideo y viajaron por el río Uruguay en los vapores 18 de Julio y Tangarupá. El 27 de julio de 1913 desembarcaron en el Puerto Viejo, ubicado en Río Negro a 5 kilómetros de San Javier. La colonia original estaba compuesta por más de 300 personas, se dedicaron a la agricultura y uno de sus principales aportes fue la introducción del girasol en el Uruguay, informa la Intendencia de Río Negro en su web.