Los combatientes revolucionarios libios atacaron durante toda la semana el centro de Sirte, que las fuerzas leales a Muamar Gadafi habían convertido en su base principal. Los comandantes dijeron que se trata de la ofensiva final para aplastar la resistencia en esta ciudad después de tenerla sitiada desde hace varias semanas. Los dos bandos combatieron con fuego de cohetes, morteros y tanques, mientras los francotiradores de Gadafi disparaban para frenar el avance de los revolucionarios. "Estamos recibiendo muchos heridos de bala, principalmente en la cabeza, cuello y pecho por los francotiradores. Hoy recibimos muchos``, reconoció el viernes el Dr. Ahmed Mohammed Tantoun, que atiende el único hospital operativo en la ciudad. Sirte, la ciudad natal de Gadafi, que está prófugo, alberga a los últimos seguidores del dictador. (AP)