Se intensifican combates por control de Sirte

La ciudad de Sirte vivió este sábado los combates más intensos en una semana, en pleno pulso entre las fuerzas del nuevo régimen libio y los partidarios del ex líder Muamar Gadafi, constataron periodistas de la AFP.

Las nuevas autoridades libias intentan desde hace semanas tomar Sirte, ciudad natal de Gadafi a 360 km al este de Trípoli, en la costa. También luchan por apoderarse de Bani Walid, un oasis a 170 km al sureste de la capital, en manos de los hombres fieles al derrocado líder, en paradero desconocido.

Un hombre que se presentó como el portavoz del derrocado régimen, Musa Ibrahim, desmintió este sábado en declaraciones a la televisión siria Arrai su captura por los anti Gadafi, y aseguró que incluso fue al frente de Sirte.

Según constató un reportero de la AFP, este sábado continuaban los intensos intercambios de disparos cerca de Sirte, especialmente en el frente oriental.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) alertó de la situación "desesperada" que se vive en esa ciudad, donde pudo entrar y visitar un hospital bombardeado con cohetes. El CICR indicó a la AFP que hay gente que está muriendo por falta de atención médica básica.

Según un recuento de la Media Luna Roja de Bengasi (este) el miércoles, más de 18.000 personas huyeron de Sirte y más de 25.000 de Bani Walid.

En la salida oeste de Sirte, los civiles seguían huyendo este sábado. En una carretera atestada, un cohete alcanzó un vehículo, matando a dos niños. "Fueron reducidos a pedazos", declaró a la AFP el doctor Ahmed Abu Ud.

"La OTAN atacó un gran edificio hace dos días, con doce bombas. Había 600 apartamentos y todo ha quedado arrasado", cuenta por su lado Ashiq Husein, un electricista paquistaní que huyó con 11 familiares, entre ellos seis niños.

Mohammed Usba Hanish, un oficial pro Gadafi de Sirte que se rindió a los combatientes del Consejo Nacional de Transición (CNT), dijo que "los hombres de Gadafi sólo comen pan. Les falta comida y municiones".

Según un pro CNT que venía del frente, unos cien vehículos, algunos fuertemente armados, entraron el sábado en la ciudad por el sur, para asediar el Palacio de Congresos de Uagadugu, un inmenso edificio donde el coronel Gadafi solía acoger cumbres africanas.

En Bani Walid, mientras tanto, los pro CNT, muchos de ellos originarios de la zona, dijeron que renunciaron a luchar este sábado tras constatar la presencia de escudos humanos.

El portavoz del ex régimen gadafista, Musa Ibrahim, aseguró a la televisión Arrai que en Sirte hubo "bombardeos violentos con ayuda de tanques y cohetes Grad (...) que destruyeron barrios enteros y casas", obligando "a cientos de habitantes a abandonar la ciudad".

El anuncio de su captura el pasado jueves "es una mentira y no refleja la realidad, ya que yo estaba cerca del frente de Sirte con 23 combatientes. Fuimos atacados durante más de un día y medio por rebeldes muy bien armados. Tuvimos dos muertos", declaró Ibrahim.

"Luego pudimos trasladarnos a otros frentes", añadió.

La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) llamó por su lado a las nuevas autoridades libias a poner fin a las detenciones arbitrarias y a los malos tratos infligidos a los prisioneros desde la caída de Muamar Gadafi.

Esta organización de defensa de los derechos humanos con sede en Nueva York visitó 20 instalaciones penitenciarias en Trípoli e interrogó a 53 prisioneros.

"Los detenidos dieron cuenta de malos tratos en seis prisiones, e indicaron en particular que recibieron palizas y descargas eléctricas", denunció HRW en un comunicado.

Según HRW, miles de personas han sido detenidas desde la caída de Trípoli a fines de agosto, en particular libios negros o africanos subsaharianos acusados de haber combatido junto a las fuerzas leales a Gadafi. Ninguno de los presos entrevistados por la organización había sido aún presentado a un juez.

AFP

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar