Un joven de 28 años que trabajaba en el hipódromo de Maroñas fue asesinado de una puñalada en el pecho en la madrugada de ayer. La víctima habría sido abordada por varios delincuentes de su barrio y no se descarta un ajuste de cuentas.
La Policía tiene expectativas de dar con el matador en las próximas horas, porque según testigos, la víctima fue atacada por un grupo de delincuentes de su propio barrio.
Según informó ayer Subrayado, unas quince personas se acercaron a su casa y en medio de una reyerta, lo golpearon. Lo apuñalaron luego en el tórax y el joven murió. La Policía buscaba anoche a seis personas por este crimen y no se descarta que se trate de un ajuste de cuentas. Sin embargo, fuentes policiales dijeron a El País que los motivos del homicidio "no están del todo claros".
La precaria vivienda está ubicada en el solar 23 de las calles Copérnico y Génova, en la zona de Bella Italia. Allí vivía Washington Dávila Rodríguez, de 28 años, quien trabajaba en el hipódromo de Maroñas.
El joven vivía con sus padres oriundos de Bella Unión y sus tres hijos, informó Subrayado. Según las fuentes policiales, se encontraba separado de su compañera.
El parte policial informa que en los primeros minutos de la madrugada de ayer, la víctima fue hallada sin signos vitales por un móvil de Radio Patrulla que concurrió al lugar por una denuncia. Casi en forma simultánea, llegó un móvil de una emergencia médica que constató el deceso.
El ataque a Dávila Rodríguez habría ocurrido poco antes de la medianoche, cuando unas quince personas lo abordaron en la puerta de su casa, lo golpearon y lo apuñalaron en el hemitórax izquierdo.
Su primo escuchó los gritos y dijo que recibió una pedrada en la cabeza de parte de los atacantes, los cuales son "todos vecinos". El joven informó, además, que según lo que le dijeron los agresores, la reyerta se inició porque la víctima habría hablado mal de la madre de un joven, lo cual fue desmentido tajantemente.
BUSCADOS. La Policía buscaba ayer a seis jóvenes como los posibles autores del homicidio. Todos viven en el barrio, a escasa distancia de la humilde vivienda de Dávila Rodríguez.
En el lugar se hizo presente el juez letrado de Primera Instancia en lo Penal de 20º Turno, personal de Policía Técnica y personal Superior de comisarías 16ª y 18ª, como también del Cuerpo de Radio Patrulla.
Reyerta: Habría sido abordado por varias personas; buscan al matador en el barrio.