Sorpresa fue lo que causó en los analistas el dato de la expansión económica en el segundo trimestre, que en su mayoría no esperaban una desaceleración del crecimiento como la que se observó, y ayer debieron corregir sus estimaciones para 2011 a la baja.
El socio de la consultora Deloitte, Pablo Rosselli, dijo a El País que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en abril-julio fue "decepcionante". "Estábamos esperando que como consecuencia de la crisis internacional se observara una desaceleración en el tercer trimestre, pero fue muy fuerte la que se registró en el segundo trimestre del año", indicó.
Esto llevó a que con su equipo decidieran recortar de 7% a 5,5% la proyección para todo el año. Rosselli dijo que la desaceleración de la demanda se explica por el descenso de las exportaciones, que fueron afectadas por el fortalecimiento del peso frente al dólar. De hecho, dijo que habrá que "mirar con atención" el desempeño del sector externo, para que "el retorno de la economía a una tasa de crecimiento más sostenible en el largo plazo no ocurra solamente a instancias de una pérdida sostenida del dinamismo del sector exportador".
El economista Aldo Lema, socio de Vixion Consultores, también recortó su perspectiva para 2011, de 6,5% a 6%. "Fue menos de lo que esperábamos en el segundo trimestre", dijo. Lo atribuyó a la desaceleración del crecimiento mundial y en la región (en particular, Brasil) y, en menor medida, al aumento de los costos en dólares que afectaron la competitividad del sector exportador.
Lema sostuvo que uno de los desafíos para el gobierno será "mantener una política fiscal contracíclica", de manera que el crecimiento del gasto público sea más cercano a la expansión del PIB para que la demanda interna converja hacia el ritmo del crecimiento de la economía en su conjunto, "situación que aún no se ve".
De todos modos, afirmó que los riesgos de sobrecalentamiento "se han aminorado".
Otras consultoras también rebajaron sus proyecciones para el cierre del año. Oikos la redujo a 6,5% en tanto PwC y CPA/Ferrere harán lo propio con sus proyecciones actuales de 6,5% y 6,7%, respectivamente informaron sus analistas a El País. El economista Alfonso Capurro, de CPA/Ferrere, dijo que la caída de las exportaciones es explicada por las autoridades por la baja de las ventas de carne al exterior, pero "para nosotros hay restricción en la capacidad de faena". En tanto, el economista Pablo Moya, de Oikos, también destacó que la producción de carne afecte.