Excelente desde todo punto de vista fue la calificación de la raza Charolais, creciendo en gran forma en cantidad de animales, con buena morfología y modernidad. El jurado Julio Alori otorgó el lauro de Gran Campeón de la muestra a un ternero de cabaña "La Legua" de José Jorge G. de Boismenú, en tanto que la Gran Campeona le correspondió a una vaca de cabaña "La Margarita" de Horacio Bianchi.
Una vez más, los Charolais confirmaron en la víspera sus excelentes desempeños en los concursos cárnicos en el país, aumentando la cantidad de ejemplares expuestos con una genética aplicada para lograr animales algo más livianos sin perder su calidad carnicera, apreció Alori.
El jurado señaló que el desfile por pista fue algo más numeroso en machos, con animales de punta, como se está buscando, más bajos, con menos kilos pero con mucha carne.
El ganador es un ternero excepcional, muy suave de líneas, muy carnudo, con muchísima clase y fue un justo Gran Campeón.
Complacido por haber presentado la Gran Campeona y el Reservado de Gran Campeón, el criador Horacio Bianchi alabó las bondades de la vaca ganadora que con sus casi 4 años pesa 1.003 kgs., premio que logró por cuarto año consecutivo con hembras en el Prado.
"Teníamos esperanzas con el ternero que a la postre fue el ganador", sostuvo José Jorge de Boismenú. Es hijo de un semen adquirido en Uruguay pero que había sido traído de Francia, de un toro que está andando muy bien, además, en Irlanda y en Inglaterra.