La Policía corroboró que existía relación entre los accionistas de las empresas que firmaron contratos con la Intendencia de Montevideo en el área de casinos, con algunos asesores y jerarcas de esa misma administración. Entre otras cosas se vincula en forma presunta a un ex asesor de Casinos con contrataciones hechas a sus familiares en empresas que le arrendaban "slots" a esos mismos casinos.
No es indiferente a todo esto el que los casinos municipales perdieran 16 millones de dólares durante la gestión municipal 2000 - 2005, cuyo titular era el Intendente Arq. Mariano Arana. Tampoco es indiferente que el actual director de Casinos del Estado, Sr. Juan Carlos Bengoa, militante del sector frenteamplista "Asamblea Uruguay" estuviera al frente de los casinos comunales en aquel período. Ni lo relativo a que la Intendencia pagara por el mantenimiento de los "slots", a pesar de que el pago de reparación ya estaba incluido en lo abonado a los arrendadores.
La investigación policial encarada por disposición judicial y a partir de denuncias formuladas por integrantes de la Junta Departamental de Montevideo, es otra vuelta de tuerca en el desarrollo de un asunto escandaloso, que está teniendo derivaciones adicionales. Por ejemplo, llama la atención lo que ocurrió el lunes pasado, cuando una delegación del sindicato de funcionarios de salas de juego municipales le reclamó al Secretario de la Presidencia, Dr. Gonzalo Fernández, que separara de sus cargos al Sr. Bengoa y al director de Loterías y Quinielas, Sr. Orestes González. En esa ocasión, el jerarca contestó que no recordaba haber prometido que si Bengoa y González pasaban a la Justicia, serían removidos de sus cargos. Dijo que recién cuando la Justicia se pronuncie, el Poder Ejecutivo evaluará la situación de ambos jerarcas.
La feria judicial que comienza mañana le dará un respiro a los involucrados en este tan sonado y vergonzoso caso. Pero es sólo un respiro por quince días. Después las actuaciones continuarán hasta que quede esclarecido este mega-embrollo que parece distar mucho de ser una mera "metida de pata". Por cierto que tiene mucho más de "mano en la lata".