Tras seis meses de paciente trabajo la Dirección de Investigaciones detuvo al presunto jefe de la organización delictiva que extorsionaba a propietarios de vehículos hurtados y que, cuando estos no querían pagar, quemaban los automóviles en campos de las afueras de la ciudad de Rivera.
Entre las pruebas recabadas por la Policía figuran varios mensajes dirigidos entre miembros de la organización.
Además, durante la investigación los uniformados realizaron escuchas telefónicas consideradas claves.
Aparte del principal sospechoso, a quien se le conoce por el mote de "El Tuta", también fueron detenidas varias personas, todas ellas con antecedentes por robo de autos.
Como a los detenidos se les considera "gente de la pesada", la autoridad policial reforzó la guardia en el entorno de Jefatura. También dispuso un cerco perimetral, cortando el tránsito en la principal avenida, frente a la sede judicial. El jefe de Policía, además, ordenó custodia, para la jueza del caso Isaura Tortora, que fue quien llevó adelante la investigación. Similar grado de protección, brindaron a la Roberta Licciardi, magistrado que la sucedió en la víspera, a raíz de la licencia solicitada por Tortora.