Ofensa nacional

Otras urgencias retrasaron el comentario de las expresiones formuladas por una Senadora, primer titular de la lista más votada del Frente Amplio y segunda en el orden de sucesión para la Presidencia de la República, en las que considera el grave problema de la basura en Montevideo como "un problema cultural". Con citas históricas a Hernandarias y recaídas en el viejo y trasnochado sonsonete de "las sociedades de consumo", ofreció otro ejemplo de ceguera sobre la realidad al agregar que "la imagen de la Comuna no ha decaído, porque la Intendenta Olivera está poniendo el 100% de su energía para solucionar los problemas".

¿Los problemas de quién; de ella o de los cientos de frenteamplistas que se han incorporado como nuevos funcionarios de la Intendencia? ¿De los 1.811 contratados, 45 zafrales y 798 pasantes? ¿El de los 365 que ingresaron en el 2010 a razón de uno por día? Lo que la población necesita es que se solucionen los problemas que todos padecen desde hace años, dentro de los cuales el de la basura ocupa un lugar preponderante. Con la novedad, ahora, de que la culpa no es de la Intendencia sino de la "cultura" de los uruguayos, utilizando el mismo estribillo al que recurren habitualmente para trasladar a los demás la responsabilidad de obligaciones que les son propias. En este caso, las declaraciones deben considerarse como una ofensa nacional, ya que, a través de su juicio, incorpora a la cultura de los uruguayos, con carácter general, el calificativo de sucios y desprolijos, lo que no puede dejarse pasar en silencio.

La cultura nacional, desde la vieja definición de Tylor de 1871 hasta una más moderna de Mario Sambarino -sin olvidar el famoso discurso pronunciado por André Gide en el Congreso Internacional de Escritores de París de junio de 1935- lleva implícita un modo diferenciado de ser, individual o colectivo, que a la vez representa un modo diferenciado de valer. Ya sea en su concepto objetivo o subjetivo, o incluso en su definición ("conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico o industrial en una época y grupo social") incluye siempre un motivo de orgullo que no se merece este desprecio al que se la condena, trasladando a toda una Nación el carácter de sucia o desprolija.

Se impone, por lo tanto, desagraviar la cultura nacional y llamar la atención sobre las consecuencias de otro de los casos de incontinencia verbal que padecen algunos personajes políticos y que en los últimos años, se vienen reiterando con penosa frecuencia.

No existe una "cultura nacional" de la basura; lo que existe es una omisión de las autoridades públicas en cumplir con las tareas para las cuales fueron electas y en último caso, una incapacidad de trasmitir una función educativa que pudiera estimularlas. Lo que sobrevive, pese a todo, es una cultura nacional que, por ejemplo, apoya la decisión de un Director que, sustituyendo a las autoridades que debieron hacerlo, no se dejó reducir cuando un movimiento sindical rodeó las instalaciones de la Sala Adela Reta y siguió adelante con su espectáculo; o, la de un público que había pagado con anticipación varios cientos de entradas para el concierto del mejor violinista del mundo que fue suspendido. La misma que dispone de una agenda variada de conferencias por semana, o participa en la presentación de hasta tres nuevos libros por día; o llena estadios en espectáculos deportivos o salas de teatro, en Montevideo y en el Interior.

Trasladando el tema a otra área, incluso la de quienes tienen la voluntad de trabajar, pese a algunos desbordes gremiales estimulados por el gobierno. Cada lector podrá agregar otro ejemplo para incorporar a ese inventario, pero puede darse por seguro que ninguno incluirá a la basura como elemento constitutivo. Lo que sí podrán decir es que su mantenimiento en las calles se ha convertido en una marca de fábrica del FA contra la cual, en una democracia, existe una sola manera de rebelarse y es la del voto, que, ese sí, forma parte de la cultura nacional, aunque a veces haya que pagar el precio de los errores.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar