MALDONADO | MARCELO GALLARDO
La jueza Marcela Vargas cumplió ayer con el segundo día de la indagatoria del caso de la niña afectada por una presunta mala praxis. Vargas realizó una inspección ocular en el sanatorio Cantegril de Punta del Este, acompañada por la fiscal Stella Lorente. Al cierre de esta edición continuaban declarando.
La jueza recorrió la enfermería, donde fue recibida la niña de 15 meses, y luego otras instalaciones del centro asistencial, entre ellas la farmacia desde donde se asegura fue enviado el suero equivocado.
Los médicos del lugar le explicaron el funcionamiento de la emergencia y el protocolo de actuación que se emplea, en promedio, en las más de cuatro mil atenciones que se concretan todos los meses.
Fuentes del caso señalaron que Vargas apunta a conocer el funcionamiento del sistema a los efectos de deslindar responsabilidades antes de elevar el expediente a la fiscal actuante.
De regreso a la sede judicial, la jueza interrogó a otras siete personas, entre ellas personal técnico con responsabilidad en el sanatorio Cantegril y una enfermera que el día anterior había sido citada a declarar.
De acuerdo a los trascendidos, la investigación que lleva adelante la jueza determinó que en la noche anterior a que ocurriera el accidente de la niña, la referida enfermera solicitó a la farmacia el envío de dos envases del suero hipertónico que no suele utilizarse en la enfermería. El lunes la mujer negó esta situación. Por esta razón, ayer fue citada a declarar nuevamente a los efectos de precisar el hecho.
En tanto, un grupo de enfermeros advirtió ayer que la misma situación se repitió en otras cuatro ocasiones en distintos puntos del territorio nacional. De hecho, es uno de los errores médicos más comunes. El suero hipertónico tiene una presentación y una etiqueta casi idéntica al intravenoso, de uso habitual. Por eso en todas esas ocasiones se pidió al laboratorio que lo provee que modifique la presentación del suero a los efectos de evitar confusiones de este tipo.
Por su parte, el director del Cantegril, Elbio Paolillo, afirmó a El País digital que la pequeña está internada en el CTI, recibiendo medicación y apoyo ventilatorio, y que presenta una "discreta mejoría que se ha mantenido".
La niña había ingresado para ser tratada por mordeduras de un perro, que en principio fueron consideradas leves. El médico que la atendió ordenó que se le aplicara suero intravenoso, pero por error se le aplicó el indicado para combatir problemas causados por el quiste hidático.
Paolillo adelantó que, paralelamente a la investigación judicial, se inició una revisión interna en el sanatorio para determinar si hubo un error en el tratamiento de la niña. Aunque todavía no hay conclusiones de la investigación, estimó que estarán en "unos días".