Los comerciantes del Cerro y el ministro del interior, Eduardo Bonomi, volverán a verse las caras hoy a la hora 10 en el Ministerio. Los vecinos piden una segunda comisaría, más patrullaje y efectivos capacitados para trabajar en "zona roja".
Desde el último encuentro con el ministro y con el director nacional de Policía, Julio Guarteche, realizado el 10 de agosto en el club de Pesca del Cerro, pocas cosas han cambiado. "Después de la reunión hubo un poco más de vigilancia, pero no está dando resultados, el otro día a una señora, para robarle la cartera, le pegaron un tiro en la cabeza. No han mermado las rapiñas", declaró a El País Derby Falcón, una de las comerciantes que hoy se entrevistará con las autoridades del Ministerio del Interior para hacer distintos planteos. "Estamos pidiendo que haya más motos, con intercomunicadores, en distintos puntos, para que puedan llegar lo antes posible a los lugares donde se cometen los delitos. También estamos pidiendo una comisaría más, nuevas camionetas y efectivos policiales que tengan buenos antecedentes, porque pasa que de repente mandan para esta zona a policías con sumarios o que han tenido problemas anteriores. Y de repente, no son lo suficientemente efectivos. Ahora dijeron que estaban mandando a aprendices", indicó.
La comerciante, cuyo local ha sido asaltado 13 veces, recordó que "Guarteche dijo que esta es la zona con más delincuencia armada", por lo que -añadió- "entonces tienen que mandar gente especializada y no tantos novatos".
"Nos dijeron que todavía no hay dinero, que quizás el año que viene. Pero mientras tanto, no sabemos qué vamos a hacer. El día que vino el ministro había guardia en cantidad y hubo cuatro rapiñas. También está el tema de las bocas de pasta base que son un problema muy grande", apuntó la mujer.
EN EL BARRIO. La anterior reunión del ministro y el jefe de Policía con los vecinos se desarrolló en un clima tenso.
Con el correr de los minutos y las explicaciones de las autoridades, los comerciantes presionaron para que el encuentro no terminara solo con enunciados. "Vienen con discursos muy bonitos cuando se prende la cámara, pero cuando se apaga nosotros quedamos expuestos a todo tipo de malandras", dijo una vecina.