Con cinco meses de demora con respecto al anuncio original la película "Blue Valentine" llega este viernes al cine. Quienes la han visto coinciden en que las actuaciones de sus protagonistas ya valen la entrada.
Por empezar, Michelle Williams fue candidata al Oscar como Mejor Actriz por su trabajo aquí. También fue nominada a los Globo de Oro y para los Independent Spirit. Ryan Gosling, su coprotagonista, también tuvo su nominación a los Globo. Algún televidente memorioso y joven recordará a estos dos actores, de treinta y un años, por sus trabajos pasados. Ella ganó fama en Dawson´s Creek y él interpretó a Hércules en El joven Hércules. Entre esos primeros trabajos y lo que la crítica señala que han hecho ambos en esta película, el salto parece ser enorme y apunta a revelarlos como actores sólidos que prometen aún mucho más.
Quienes vieron ya Blue Valentine, una historia de amor, han establecido una relación entre su exploración de la evolución (o involución) de una pareja y el inevitable antecedente de Betrayal de Harold Pinter, llevada al cine en 1983 por David Jones como Traición de amor, con Jeremy Irons y Ben Kingsley. Como en ese antecedente (o como en Irreversible del franco/argentino Gaspar Noé), la historia aparece contada mediante rupturas de la cronología, arrancando en el presente y retrocediendo hacia el pasado en secuencias sucesivas. Primero se muestran los efectos, y luego se llega a las causas.
Sin embargo, hay variantes con respecto al mecanismo usado en esos antecedentes: la acción realmente va y viene a través del tiempo, iluminando unos hechos con otros.
En tiempo presente, Williams y Gosling son en el film un indiferente matrimonio con una hija. Él se evade a través del alcohol, ella con diversas actividades. Algunos saltos al pasado revelan otra pasión, incluyendo alguna escena erótica que hirió la sensibilidad de la Motion Pictures of America, que aplicó al film una calificación de "solo para adultos".
Se trata, dice Gosling, de una suerte de enigma policial: alguien mató un romance, y se desea averiguar quién fue el culpable. ¿Fue él, fue ella, fueron el dinero y el paso del tiempo, o una mezcla de todo eso? Quizás no haya respuestas.
Williams dice que, como actriz, ella intentó encontrar las respuestas. "Quise reducir el problema a sus términos más simples. ¿Qué pasó? ¿Quién engañó a quién? Sin embargo, el director Cianfrance no permitió que las cosas fueran tan sencillas. "Hay miles de motivos, no uno solo. La misma cosa misteriosa ocurre cuando uno se enamora a cuando deja de estar enamorado. Hay miles de cosas que están mal, y no hay nada", explica el director. De mala gana, la actriz le da la razón.
Para Michelle Williams, Blue Valentine, constituyó en realidad su segunda candidatura al Oscar (fue nominada como actriz secundaria por Secreto en la montaña) puede marcar el definitivo camino a la consagración. No está mal para esta joven nacida en Kalispell, Montana, en 1980, que ha trabajado duro para llegar a donde está. Es la mayor de cinco hijos, a los quince años se graduó en la secundaria y salió en pos de una carrera como actriz. Obtuvo varios papeles pequeños, pero su primera fama provino de su encarnación del personaje de Jen Lindley en la mencionada serie de televisión. Todo un salto.