The New York Times
Cindy Pearlman
La partida de Steve Carell de "The Office" pareció más larga que la guerra de Vietnam, pero finalmente la puerta se ha cerrado. NBC ha anunciado sus planes para el programa, que seguirá sin Carell. Y Carell, bueno, él también hará… algo.
"Mi verdadero plan luego de dejar The Office es emprender una carrera más lucrativa aportando mi voz para videojuegos", bromea Carell durante una entrevista en un hotel de Los Ángeles. "Básicamente he pasado tantos años buscando trabajo que siempre soy feliz cuando lo tengo, de modo eso es lo que quiero: empleo".
Bromas al margen, el único problema con el empleo para Carell puede ser cómo organizarse para aparecer en el mayor número de películas posible, armando una agenda que, incluso sin una serie semanal de televisión, resulta considerablemente poblada.
Si tiene tiempo, lo que el notoriamente agradable y cálido Carell puede hacer es trabajar en su actitud. Su comportamiento feliz y jovial simplemente no es el que corresponde a uno de los más populares comediantes de Hollywood. Carell promete trabajar en ello.
"En primer lugar, hay que despreciar a todo el mundo", dice. "Es bueno tener actitud y pretensiones".
Eso es lo más lejos que puede llegar sin perder su célebre aire de humorista "inexpresivo".
"No, honestamente, no pienso en mí como una verdadera estrella de cine", admite Carell, "y nunca tuve esa actitud o esas pretensiones. Simplemente me pongo feliz cuando me mandan un libreto, porque soy un actor y realmente me encanta mi trabajo".
Su nuevo proyecto es una comedia sobre el amor y el matrimonio, Loco y estúpido amor. Interpreta a Cal, un marido y padre (su mujer, Emily, es encarnada por Julianne Moore) cuya vida empieza a descarrilarse cuando su matrimonio parece llegar a su fin. Intenta recomponer su vida amorosa, explorando el universo de las citas con la ayuda de un amigo más joven (Ryan Gosling) que parece conocer los movimientos debidos.
"Es sorprendente encontrarse con un maravilloso, rico libreto que simplemente da en el blanco", dice Carell. "La película explora el amor en todas sus diferentes etapas, desde el principio hasta el final, y cómo a menudo lo estropeamos".
Como suele suceder con frecuencia en las películas de Carell, el rodaje de ésta implicó una dosis de improvisación.
"Me gusta interpretar algunas tomas tal como fueron escritas, y luego empezar a cambiar las cosas" dice. "Y creo que es una especie de regalo cuando otro actor también decide improvisar. Me encanta cuando algunos de los demás actores salen con algo verdaderamente nuevo e inesperado".
El actor de 48 años dice que actuar en una historia acerca de una pareja en problemas le sirvió para recordar lo afortunado que es en su matrimonio con Nancy Carell, a quien conoció cuando ambos trabajaban como actores y libretistas en Second City, Chicago. Han estado casados por quince años y son los padres de Elisabeth, de diez años, y de John, de siete.
¿Cuál es el secreto de su feliz matrimonio? Carell rehúsa especular sobre ello.
"Creo que cada historia de amor es tan diferente y única que no se puede generalizar", dice, "y menos cuando se trata de un actor. En lo que tiene que ver con Nancy y conmigo, hay un montón de risas. Es una línea de comunicación abierta entre nosotros, y nos divertimos no tomándonos demasiado en serio. Para nosotros es algo que funciona".
Para Carell, que se casó al borde de la edad mediana y antes de volverse una estrella, la movida de celebraciones de Hollywood nunca ha tenido demasiado atractivo.
"Lo que más nos gusta a mi mujer y a mí es pedir una pizza y quedarnos en casa viendo televisión", dice. "Tiene que ver con pasar un momento distendido. La quiero, me quiere, y es bueno estar juntos".
"Es aún más duro ir a las ceremonias de entrega de premios", agrega Carell, quien hace poco recibió su sexta nominación al Emmy como actor de comedia y, habiendo dejado el programa, puede ser un favorito sentimental para un premio que nunca ganó. "Es una gran noche, hay que vestirse e ir a alguna parte. Pero habitualmente vuelvo a mi casa a acostarme a las diez de la noche".
Acerca de abandonar The Office, admite que no fue fácil después de siete años exitosos.
"Es duro porque somos realmente una familia", dice Carell. "He pasado un montón de tiempo con esa gente, e hicimos un gran programa juntos, un programa que nos gusta".
Carell confía que la serie, con James Spader en el papel del nuevo jefe, pueda continuar exitosamente durante su octava temporada y más allá.
"Yo fui solo una parte del equipo", dice Carell, "y sé que en el futuro el programa seguirá siendo grande. Lo único que lamento es dejar de ver a ese montón de amigos".
Cinco personajes en torno a un comediante en "loco y estúpido amor"
Julianne Moore
emily
La esposa adúltera que pide el divorcio, sacudiendo hasta los cimientos la vida del hasta entonces aparentemente equilibrado Carell.
Ryan Gosling
JACOB
El más joven amigo y compañero de correrías del protagonista, a quien acompañará en el mundo de las citas fugaces en busca del tiempo perdido.
Marisa Tomei
KATE
La "mujer perfecta" que se cruza en el camino de Carell cuando éste emprende su camino de reencauzar su vida. ¿Existe la mujer perfecta?
Kevin Bacon
david
El tercero en discordia en el matrimonio "on the rocks" de Carell y Moore. De hecho, el hombre que está teniendo un romance con la mujer del otro.
Emma Stone
HANNAH
Otro vértice de un complicado dibujo geométrico. El probable "interés comántico" de Gosling, que puede hacerlo vacilar en su soltería.
De la ley al humor
Carell creció en Concord, Massachusets, y aspiraba a ser abogado. Le perdió el gusto a la carrera en la Universidad Denison en Ohio, y luego de graduarse pasó a estudiar escritura y actuación de comedia en Second City, Chicago. Debutó en 1991 en una comedia de John Hughes, pero en los años siguientes mantuvo un bajo perfil actuando y enseñando comedia improvisada en Second City.
En 1996 se mudó a Los Ángeles y comenzó escribir para los programas de Dana Carvey y Jon Stewart. Luego saltó al cine, primero en papeles secundarios (Todopoderoso, 2003), luego como protagonista (Virgen a los 40, 2005), un éxito inesperado que, junto a su aparición en el film independiente Pequeña Miss Sunshine (2006) hizo de él una estrella.