RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Transcurridas 36 horas de la huelga de hambre, la situación en la cárcel de Cerro Carancho, en Rivera, tiende a agravarse. En las últimas horas, tres reclusos se cosieron la boca, en tanto dos reclusos levantaron la huelga de hambre.
Esta situación preocupa al comisionado parlamentario Álvaro Garcé, quien luego de una visita sorpresa hace 25 días, recomendó al Jefe de Policía aumentar la alimentación, para compensar la falta de alimentos que dejaron de aportar los familiares.
Garcé sostuvo a El País, que no descarta "viajar a Rivera en las próximas horas".
Apenas cinco reclusos no adhirieron a la huelga de hambre que comenzó el lunes cuatro por razones de edad y uno por temas de salud. Tampoco adhirieron dos presos procedentes de Artigas y los procesados que ingresaron en las últimas horas.
El Jefe de Policía dijo que estaban revisando el menú, pero, advirtió que no habrá marcha atrás.