Los conductores se cuidan más y no beben alcohol. Las campañas de prevención como la de hoy rinden frutos. Un experto opina que el mayor problema no es el alcohol sino el exceso de velocidad, aunque sostiene que debe haber tolerancia cero.
"El problema del alcohol no es un problema excluyente del tránsito, está vinculado a la violencia doméstica, a los asaltos, a los ingresos psiquiátricos cada vez más frecuentes. Es un problema de la sociedad", señaló Arturo Borges, el director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), copatrocinante junto a la Intendencia de Montevideo de la campaña de prevención de siniestros para la Noche de la Nostalgia.
Tanto las estadísticas como datos aportados por la propia comuna, muestran que los conductores tienen cada vez mayor conciencia de los riesgos que provoca el alcohol en el tránsito. De hecho, desde que comenzaron las campañas a gran escala en 2008 no hay registros de siniestros fatales entre un 24 y un 25 de agosto.
"Ya antes de que empezaran estas campañas en estas fechas se había empezado a notar un menor número de accidentes", recordó Borges.
En cambio, la información estadística parece sustentar la hipótesis de que la principal causa de los accidentes más graves, aquellos con resultado de muerte, obedecen a factores vinculados con el exceso de velocidad.
En este sentido, según datos de la Dirección Nacional de Policía Caminera, al considerar los siniestros según sus tipos y subtipos los vinculados a velocidad como colisiones y despistes en 2009 representaron el 36,5% de los siniestros fatales en rutas nacionales, y en 2010 representaron el 35,5%.
En cambio, de acuerdo con los mismos registros en los siniestros donde intervino el alcohol en 2009 representaron un 9,47%, mientras que en 2010 representaron un 8,34%.
"La percepción que nosotros tenemos es que el exceso de velocidad es lo que está causando más accidentes en este momento", dijo el titular de ISEV.
De hecho, el experto planteó un punto de vista discrepante con el proyecto impulsado por la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) en cuanto a llevar la tolerancia del alcohol en conductores al cero absoluto. "No entendemos que la tolerancia cero incida en bajar los accidentes", declaró Borges.
Borges planteó sus dudas respecto a la eficacia de esta medida y las dificultades que existen para fiscalizarla debidamente. "Son muy pocos los países que tienen el cero absoluto", recordó. Y, en cambio, puso como ejemplo a países que aún toleran 0,8 gramos de alcohol por litro de sangre -límite legal en Uruguay hasta 2007 cuando se aprobó la Ley de Seguridad Vial y que estaba vigente en el país desde 1994. Es el caso del Reino Unido, uno de los países con menor cantidad de siniestros en el mundo. "No estamos preparados para una medida como ésta", sostuvo.
De todos modos, el experto recordó que el alcohol en el tránsito es un factor de alto riesgo, "tenemos evidencia científica de que con 0,3 gramos ya está afectada una persona", apuntó.
La semana pasada, el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, anunció el inminente envío al Parlamento del proyecto de ley redactado en la Unasev que lleva al cero absoluto la tolerancia de alcohol para todos los conductores. En los estudios que fundamentan el proyecto, Unasev señala que a partir del consumo de 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre ya comienzan a ocasionarse problemas para la conducción.
Para tener una idea de lo que implican estas cantidades, el límite vigente de 0,3 gramos equivale a media medida de whisky o media copa de vino. La medida anterior de 0,5 equivalía a una medida entera de whisky y una copa promedio de vino.
De todos modos, para esta campaña de prevención las autoridades tanto municipales como policiales que realizan los controles de alcoholemia, serán más severos y exigirán el cero consumo a todos los conductores.
Por su parte, fuentes de la División Tránsito de la Intendencia apuntaron que los registros de siniestros en Montevideo señalan que la población de riesgo, un 61% de los siniestros, son protagonizados por la franja etaria que se ubica entre los 29 y los 40 años.
En esa franja, agregaron las fuentes consultadas, es donde además se produce la mayor cantidad de problemas por falta de respeto a las normas de tránsito, entre ellas el consumo de alcohol. Este factor es analizado con particular preocupación por las autoridades departamentales, ya que en los últimos años se notó que a las fiestas de la Noche de la Nostalgia se suman cada vez más jóvenes. Cabe recordar que, según estimaciones, esta fecha moviliza alrededor de 600.000 personas en todo el país.
antecedentes. Si bien las campañas de prevención a gran escala comenzaron en 2008, los controles mayores que se venían haciendo en la última década para estas fechas habían logrado que disminuyeran los siniestros.
De hecho, el último antecedente de un siniestro con consecuencias fatales data de la noche del 24 de agosto de 2004, cuando una joven que participaba de un baile en la calle fue atropellada por un camión conducido por un hombre alcoholizado. En 2007, un año antes de que se lanzaran operativos combinados de intendencias y Policía, el gobierno felicitó a la ciudadanía por la conducta durante la Noche de la Nostalgia.
Lecueder: `se está asumiendo`
A Pablo Lecueder, creador de la Noche de la Nostalgia en 1978, le parece "bárbaro" que "la noche que sale más gente en todo el año" sea utilizada para hacer campañas de seguridad en el tránsito. "Se entiende que mucha gente lo usa para tomar alcohol y divertirse, entonces las probabilidades de que haya accidentes son mayores". "Debe ser terrible que una fecha divertida termine con una llamada de madrugada para que te anuncien algo así", ejemplificó.
"El otro tema", expresó Lecueder, dueño de Océano FM, es "por qué se necesita tomar tanto alcohol para divertirse; y además habría que tener exámenes para detectar otros tipos de sustancias". De todos modos, la regla de no tomar y no manejar "es algo que se está asumiendo, como se asumió que no se puede fumar en lugares cerrados", dijo el empresario.