La Isla de Flores está un paso más cerca de quedar definitivamente integrada al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), luego de la audiencia pública celebrada el lunes en el Hotel Ibis. Una ONG, advirtió allí que está en riesgo la calidad ambiental del futuro Parque Nacional.
Allí las autoridades de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), en cuya órbita se encuentra el SNAP, tomaron nota de las inquietudes planteadas tanto por vecinos como por organizaciones.
Uno de los planteos recogidos por Dinama fue llevado por la edil nacionalista Adriana Balcarcel que, en representación de la Junta Departamental, planteó la intención de declarar a la isla de "interés departamental" y con ello impulsar su inclusión en el circuito turístico, en particular como escala para los cruceros que visitan el país durante la temporada alta.
Balcarcel había formulado este planteo en la Junta en diciembre pasado, fundamentando que Isla de Flores posee una fauna y flora "excepcional para la práctica del avistamiento de aves nativas y que además cuenta con uno de los tres lazaretos que sobreviven en el mundo". Basado en ello, la legisladora departamental sostenía que resulta "imperiosa la recuperación e inclusión de este patrimonio en la ruta turístico-cultural del país".
CONTAMINACIÓN. La nota de alerta, empero, la puso el Centro de Estudios sobre Derechos Humanos de Uruguay (Ceddhhu), que advirtió que las obras de dragado previstas para el muelle C del Puerto de Montevideo podrían acarrear grave contaminación.
"Lo que planteamos, basados en los Estudios de Impacto Ambiental que hizo una consultora para la ANP, que la descarga de lodos contaminados, y estamos hablando de unos cuatro millones de metros cúbicos, afectarán directamente a Isla de Flores y la Isla de las Gaviotas", advirtió Andrés Merino Pacheco, por el Ceddhhu. Esas obras se emprenderán en abril de 2012 por parte de la ANP.