Los comerciantes del Paso Molino están molestos con una resolución que aprobó la Junta Departamental -con votos de la bancada del Frente Amplio y el Partido Nacional- por la que autorizan a vendedores y feriantes a instalarse mañana sobre la avenida Agraciada, con motivo de la celebración del Día del Padre.
Según los comerciantes, ya se había adoptado una resolución similar en ocasión del Día de la Madre, y consideran que repetir estas acciones no hace más que fomentar el informalismo y "perjudicar, una vez más, a quienes día a día trabajan y pagan los impuestos", según la queja de los trabajadores. La autorización fue aprobada el jueves pasado con carácter de "grave y urgente", a pedido de la bancada del Frente Amplio.
Lo llamativo es que el viernes 15, la solicitud de los feriantes ambulantes había ingresado a estudio en la Comisión de Legislación de la Junta (integrada por los tres partidos políticos, con mayoría del Frente Amplio) y por unanimidad se resolvió "no otorgar el permiso", acordándose en la misma comenzar a trabajar en un protocolo que evite contemplar casos particulares y establezca una norma general.
Sin embargo, a pocos días de que la comisión se expidiera, la bancada de ediles del FA presentó un proyecto de decreto para autorizar la venta de feriantes ese día en la zona.
"El alcalde del Municipio A pidió a la bancada del Frente Amplio que se apruebe el proyecto, y la bancada del FA aceptó, luego de que en la comisión habíamos resuelto no otorgarlo. No se entiende esta actitud, que castiga a los comerciantes", dijo el edil colorado Tulio Tartaglia.
El País intentó comunicarse, sin éxito, con el alcalde de la zona, Gabriel Otero. En tanto, los comerciantes manifestaron su disconformidad con la resolución.
"Tenemos que defender la formalización del trabajo. Que las cosas se hagan de acuerdo a las reglas. La empresa formal garantiza derechos al consumidor y al trabajador, y lo que pedimos es, justamente, la protección de esos derechos", dijo tajante Carlos Cáceres, vocero y comerciante.
"Se le está dando permiso a que cualquiera se instale y comercie sin respetar ninguna regla ni aportar nada. Más allá de la necesidad de trabajo que uno pueda tener, creemos que también hay otros valores para proteger. Con estos permisos puntuales, se fomenta la changuita, el informalismo y eso no está bien", dijo.