PABLO ANTÚNEZ
"No hay ganado retenido por los productores y por dos o tres meses, la oferta no cambiará", aseguró a El País Guillermo Vila, delegado de la Federación Rural en el INAC. Dijo que la industria alarga entradas hasta 25 días y presiona a la baja el precio.
La faena de vacunos no logra superar las 32.000 reses semanales y hoy está solventada por los novillos gordos que los propios frigoríficos sacan de sus corrales de engorde.
Las plantas están alargando las entradas de las pocas haciendas que salen a la venta y programan la matanza en base a su propio flujo de ganado, porque el mercado es imprevisible.
"No hay oferta porque no hay ganado gordo", le explicó así de fácil a El País Vila, delegado de la Federación Rural en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y según su visión, las haciendas terminadas que los productores tenían en su poder, "ya las vendieron; ganado gordo en manos de los productores no hay".
Vila aseguró que "todo indica que por dos o tres meses la oferta no va a cambiar", basándose en un sondeo que realizó entre los principales ganaderos.
Terminantemente, el ruralista negó que los ganaderos estén reteniendo ganado a la espera de mejores precios y aseguró que al alargar las entradas del poco ganado gordo que sale a venta -se manejan hasta 25 días-, los frigoríficos "están presionando a la baja el precio del ganado gordo". Los productores ya habían planteado el tema en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes, donde incluso, además del Poder Ejecutivo, están nucleadas las dos gremiales de la industria frigorífica exportadora.
"No tienen intención de matar más de lo que están faenando y alargan las entradas", porque "seguramente lo que compren hoy, les faltará dentro de unos días".
Vila aseguró que esta postura está ocasionando la posibilidad de prever menos el negocio ganadero. "Presionando a la baja el precio del ganado gordo -cuando en realidad debería subir-, se genera que el productor no invierta, porque en el momento en que más le cuesta engordar su ganado, el valor baja. El ganadero no está invirtiendo en engordar su ganado".
atípico. Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Carnes, Luis Alfredo Fratti, admitió a El País que en los años que lleva al frente del organismo, nunca había existido un año tan atípico como el actual.
"No se dio la faena importante que siempre hay en el otoño y entramos al invierno y baja más. Realmente estamos ante un escenario atípico. No me animo a aventurar qué es lo que pasará en el segundo semestre viendo lo que está pasando en el primero", aseguró el jerarca.
Según su visión, "es verdad que mermó la oferta de ganado gordo", pero también los representantes de los productores en el INAC, "dicen que cuando tienen un camión de ganado pronto, los frigoríficos le dan entrada entre 15 días y 1 mes. No hay mucha oferta, pero tampoco hay puja por comprar de parte de la industria. O las plantas están muy compradas o directamente no existe interés alguno en comprar ganado", afirmó Fratti. Para él, lo que está pasando en el mercado, es un ejemplo claro de que "no existe la cadena cárnica" de la que tanto se habla.
Por otro lado, consideró que si está bien el stock de ganado denunciado en la Declaración Jurada de Dicose, "no tiene por qué haber una diferencia grande en las existencias de un año al otro".
El panorama no es nada alentador de cara a los próximos años, porque el índice de procreos, este año volvió a marcar una menor producción de terneros. El faltante de novillos continuará acentuándose de cara a las próximas zafras y eso elevará la capacidad ociosa de los frigoríficos.