El príncipe Carlos de Inglaterra, heredero a la corona, fue acusado hoy de interferir en la política británica, al convocar a siete ministros del gobierno a su residencia londinense de Clarence House en menos de diez meses.
El periódico inglés Mail on Sunday informó que Carlos, quien bajo las actuales leyes monárquicas no puede interferir en la política del país, mantuvo nueve reuniones con ministros y funcionarios para modificar políticas nacionales.
Documentos secretos obtenidos por el dominical bajo la Ley de Libertad de Información revelaron que el primogénito de la reina Isabel II buscó modificar políticas vinculadas al cambio climático, la conservación del medio ambiente, la arquitectura y la agricultura.
Entre los ministros que fueron convocados por Carlos a su residencia de Clarence House estuvieron el de Economía, George Osborne, de Educación, Michael Gove, y el ministro de Trabajo y Pensiones, Ian Duncan Smith.
El Mail on Sunday indicó además que los ministros de Salud, Andrew Lansley, y de Cultura, Jeremy Hunt, incluso se negaron a revelar qué temas discutieron con el príncipe.
La noticia fue dada a conocer días después que el secretario de comunicaciones del ex premier Tony Blair Alastair Campbell, dijo que el antiguo mandatario estaba enfurecido con Carlos por tratar de influenciar y desafiar las políticas del gobierno en temas como alimentos modificados genéticamente o la prohibición para la caza del zorro.
ANSA