Río de Janeiro | Hombres del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la policía militar brasileña ingresaron en la madrugada de ayer a la favela de Engenho, en Río de Janeiro, para tratar de capturar a traficantes que habían escapado el miércoles de un barrio próximo ocupado por fuerzas policiales. La operación culminó con ocho narcos muertos.
Según informó el teniente coronel Alexandre Fontenelle, los agentes fueron recibidos a balazos. El tiroteo se extendió durante horas y dejó, además, a un vecino herido.
Los agentes permanecerán en Engenho por tiempo indeterminado, para impedir que la zona sea tomada otra vez por traficantes. AFP