D. GUICHÓN / F. TISCORNIA
El Banco Central elevó su tasa de referencia con la que busca reducir la suba de precios. Analistas ven que la medida es suficiente y operadores cambiarios esperan que ya hoy se refleje en baja del dólar. En Economía preocupa la competitividad.
El miércoles se reunió el Comité de Coordinación Macroeconómica, que integran el Banco Central (BCU) y el Ministerio de Economía, y las autoridades de ambos estuvieron de acuerdo en la necesidad de incrementar la Tasa de Política Monetaria (TPM) del BCU de 7,5% a 8%.
La medida no sorprendió al mercado, ya que una encuesta realizada por El País a analistas y bancos reveló que la mayoría de los 12 consultados esperaba una suba de 0,5 puntos.
En el Banco Central se entiende que con esto se reafirma la voluntad de usar todos los instrumentos para que la inflación se ubique en un horizonte razonable en el objetivo fijado que es de entre 4% y 6%. Según estimaciones del Centro de Investigación Económicas (Cinve) la suba de la tasa de referencia tendría "un reducido impacto a la baja sobre la inflación de unos 0,25 puntos porcentuales que se terminaría de procesar al cabo de unos siete u ocho meses".
En los 12 meses cerrados a mayo la suba de precios fue de 8,53%. En el gobierno se estima que a partir de julio se reducirá.
Si bien las autoridades entienden que los factores que impulsan a la baja al dólar son más fuertes que el que por sí solo ocasiona una suba de la TPM, los máximos jerarcas del Ministerio de Economía expresaron "preocupación" por la competitividad. Eso fue compartido por el BCU.
En Economía piensan en tomar acciones compensatorias si se acentúa la pérdida de competitividad, según supo El País.
Es que operadores del mercado cambiario dijeron a El País que es muy probable que la presión vendedora de dólares se intensifique en los próximos días por la medida del Central y eso pueda hacer caer la moneda estadounidense desde hoy. Esto es porque para un inversor es más atractivo "prestarle pesos al gobierno" (compra de deuda en esa moneda). Para comprar deuda en pesos, los inversores venden los dólares y esto tira abajo su valor en el mercado.
El dólar permaneció estable ayer por cuarta sesión consecutiva, al operarse en promedio a $ 18,55 en el circuito interbancario, manteniendo una caída acumulada en junio de 0,27% y de 7,68% en el año.
Cinve prevé que el aumento de la TPM "presione a la baja sobre el tipo de cambio nominal, determinando una reducción en torno al 1%, en caso de que las autoridades no realicen intervenciones adicionales en el mercado de cambios evitando que dicha caída se concrete".
Pese a esta incidencia, el BCU justifica la suba de la tasa en que "sigue observando con preocupación que la (...) inflación y las expectativas en los plazos relevantes se mantienen por encima" del objetivo, según señaló ayer en un comunicado tras la reunión del Comité de Coordinación Macroeconómicas del miércoles y de su Comité de Política Monetaria.
Entiende que con ello "contribuirá a dar fundamentos más sólidos al crecimiento y a la competitividad de la economía uruguaya".
Respecto a la reunión entre el BCU y Economía se sostuvo que las medidas que se tomarán "seguirán descansando en la responsabilidad y en la prudencia que las han caracterizado desde hace años". Esto puede leerse como un mensaje hacia el Movimiento de Participación Popular -el sector del Presidente José Mujica- que cuestionó la efectividad de las medidas que ha tomado el Central para contener la inflación.
Es también un mensaje hacia la interna del Frente Amplio, en el medio de la negociación por la Rendición de Cuentas, para reforzar el concepto de que esta sea "responsable", es decir con poca suba del gasto.
ANALISTAS. El economista jefe de KPMG, Marcelo Sibille, dijo a El País que "aumentar la tasa de interés tiene un efecto limitado desde el punto de vista del encarecimiento del crédito al consumo a los efectos de restar presión" y que "más importantes son los canales del tipo de cambio y de las expectativas".
A su juicio el aumento de 0,5 punto en la TPM "es suficiente como para poder incidir en la formación de menores expectativas de inflación, más teniendo en cuenta que desde el flanco fiscal también se pretende dar una señal de compromiso con la estabilidad de precios, lo cual refuerza el efecto".
Para Ramón Pampín de PwC "era tan valorable" la suba de la TPM en un punto porcentual que el BCU decidió en marzo como "sostener la trayectoria con posteriores decisiones al alza, hasta que la tasa sea compatible con los objetivos de inflación que se persiguen; esto lo estamos viendo con esta decisión de junio".
Señaló a El País que "la política monetaria esta haciendo el trabajo, mediante la TPM y mediante el aumento de encajes" (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizaren el Central y no pueden destinar a dar crédito) que el BCU resolvió en junio y que se están usando "todos los instrumentos".
En tanto, la economista de Deloitte, Tamara Schandy, dijo a El País que "la tasa de interés en términos reales (descontando la expectativa de inflación) sigue siendo relativamente baja para lo rápido que está creciendo la economía. Desde esa perspectiva, entendemos que va a tener que haber ajustes adicionales". Prevé que "el descenso de la inflación va a ser gradual y que es poco probable que veamos la inflación dentro de la meta en un horizonte corto".
Para el Cinve la medida "representa un nuevo esfuerzo para reducir la inflación" pero "las presiones adicionales a la baja sobre el tipo de cambio suponen costos en términos de pérdida de competitividad de algunos sectores".
Piden más
La Cámara de Comercio y Servicios (CNCS) sostuvo que los aumentos en la tasa de política monetaria "tienen escaso efecto en el muy corto plazo y por lo tanto no son suficientes, como tampoco lo es aumentar los encajes (bancarios)", según estimó en su análisis de cuentas nacionales del primer trimestre. "Lo que se debe hacer es sumar políticas fiscales de modo de contener gasto y así la gran demanda que hay en el país", sostiene en el informe divulgado ayer previo a la reunión del Copom. La CNCS estima que la inflación "es un grave problema que deben enfrentar las autoridades".
G20 analizó soluciones para mitigar suba de precios
Brasil cree que la mejor manera de frenar la volatilidad de los precios agrícolas y de alimentos es aumentar la oferta y que la especulación se combata en el campo financiero, dijo el jueves el ministro de Agricultura Wagner Rossi.
"La mejor forma de combatir la volatilidad de los precios es el aumento de la producción", dijo a la AFP Rossi, al término de una reunión en Paris de los ministros de Agricultura del G20 que representan el 77% de la producción mundial de cereales y el 80% del comercio mundial de productos agrícolas. Esta reunión fue considerada "histórica", porque por primera vez este "estratégico" sector entra a formar parte de la agenda del G20.
En cuanto al combate contra la especulación, que según Francia es responsable de la suba de los precios de las `commodities` agrícolas y los alimentos, Rossi aseguró que este asunto debe ser tratado por los ministros de Economía del G20. "Llevamos a los ministros la recomendación de profundizar" en este asunto, que en su opinión se "da en los mercados financieros". "La agricultura solo es utilizada por el mercado para obtener ganancias", dijo.
"Si la regulación fuera necesaria, tendría que ser hecha en el área financiera", pero "no sabemos hasta qué punto incide en los precios, por eso hay que estudiarlo", dijo. Brasil, junto a Argentina, lideraba la oposición en el grupo al control de los precios de los productos agrícolas. El ministro señaló en el plenario que las "subidas de precios en los últimos años compensan en parte lo que perdimos en el pasado", según un comunicado distribuido al término del encuentro.
No obstante, reconoció el "avance significativo" que ha supuesto "introducir" este asunto en la agenda de G20.
También consideró que esta reunión supone un paso adelante para trabajar en pro de la transparencia sobre los `stocks` alimenticios y la solidaridad con los países más vulnerables en materia alimentaria.
Un sistema de alerta va a permitir prevenir antes de que una crisis aguda ocurra en el sector alimentario, dijo. AFP