Caracas | Las cárceles venezolanas de El Rodeo I y II, donde al menos hubo 25 muertos en los últimos días -según los reos son más de 70-, continuaba ayer sumida en la tensión tras cinco días de una intervención militar, que se enfrenta a la resistencia armada de centenares de presos, lo cual angustia a sus familiares.
Efectivos militares intentaban ayer la rendición de más de un millar de reclusos de esta cárcel ubicada a 40 km de Caracas, mientras decenas de familiares se organizaban, a las puertas del penal, para tener noticias de sus hijos, hermanos y esposos presos y velar porque sus derechos sean respetados.
El gobierno venezolano afirma que un pequeño grupo de internos, en su mayoría líderes de bandas criminales, lideran la resistencia e impiden que el resto se rinda ante los militares, que entraron en el penal el pasado viernes, después de que una reyerta armada entre internos dejara un saldo de, al menos, 22 muertos. Desde la intervención participan más de 4.000 efectivos.
"Mi hijo es preso de los presos. Los tienen como ratas allí. Que les pongan el agua, que les pongan la luz, ¡por Dios! para llamarlos y saber si están vivos", exclamó Dani Flores, madre de un joven de 29 años de quien no tiene noticias desde el domingo pasado.
Ayer, las autoridades publicaron nuevas listas con los nombres de unos 2.500 internos los penales El Rodeo -que tienen una población total de 4.700 presos- que fueron trasladados temporalmente a otros cuatro penales. Bajo un sol agobiante, decenas de mujeres esperaban ansiosas oír el nombre de sus allegados.
"Estoy un poco menos angustiada porque encontré a mi hijo. Lo mandaron a la cárcel de Puente Ayala (en el Estado Anzoátegui). Ahorita mismo me voy para allá", dijo aliviada Evelyn Rengifo, cuyo hijo de 20 años llevaba un mes y medio en prisión. "Esperamos que se publiquen más listas", pidió Judina González, que no tiene noticias de su hermano. AFP