ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ
Todo el mundo sabía que Guillermo Pintos era sordo, vivía solo, y tenía algunos ahorros. Con sus más de 80 años de edad disfrutaba como podía de la jubilación en la localidad de Cebollatí, a 160 kilómetros al norte de la ciudad de Rocha, tras toda una vida de trabajos rurales.
La noche del domingo 13 de enero fue escenario del drama. Un vecino notó que Pintos no salía de su casa, ubicada en la calle Treinta y Tres. Incluso se fijó que salía humo de la casa del veterano, apreciado en la zona. Así que irrumpió en la casa y encontró el cuerpo tirado encima de un colchón con señales de violencia, según la información que en su momento dieron a conocer las fuentes del caso.
Un año después, no hay noticias de quién lo mató. Por eso mañana tendrá lugar una marcha denominada "Marcha del silencio", para recordar el horrendo crimen que aún no fue aclarado y exigir que se haga justicia.
"No nos conformamos con esta situación que cambió la vida cotidiana de niños y mayores de esta pequeña localidad, tras el asesinato de Guillermo Pintos, octogenario que se había jubilado tras toda una vida de trabajo en tareas rurales", dijo Yola Méndez, referente de la comunidad. La marcha está prevista a las 13 y 30 horas de mañana lunes y se iniciará desde el domicilio de quien resultó asesinado con brutal saña, en un hecho que aún conmueve a los lugareños.
Méndez indicó que todos esperan saber quien fue el autor material de este hecho que enlutó a la sociedad de Cebollatí. Pero la investigación ha sido difícil: esa noche del domingo hubo un baile en una sede social y se estima que llegó mucha gente que no es del lugar.
Yola Méndez afirmó que "esto no puede quedar impune; ahora desconfiamos los unos de los otros; hay niños que no se animan a dormir solos porque tienen miedo y por eso apelamos a las autoridades competentes a los efectos de recibir una respuesta concreta".
Estos son los motivos que explican la marcha del silencio, en una población que no acostumbra a hacer manifestaciones: de hecho se estimó que es la primera en la historia de la localidad de Cebollatí, en el límite de Rocha con Treinta y Tres.
A su vez, indicó que la familia del octogenario merece una respuesta concreta, como así también la población. Circula una carta que reclama a la autoridades el esclarecimiento del asesinato.