MATÍAS CASTRO
Aunque hace 21 años que esta mexicana trabaja en cine y televisión, la telenovela "La reina del sur", que se estrena en Uruguay el 16, le ha dado una proyección internacional sin precedentes. Llega precedida de más de un récord y varias polémicas.
"Es una mujer real, está basado en un best-seller, son hechos reales, aunque no quiere decir que ella lo sea; sin embargo, es una mujer que llora, sufre, comete errores, se equivoca, pero vuelve a levantarse, es un ejemplo en el sentido de seguir adelante, independientemente de a lo que se dedica después", dijo Del Castillo, de 38 años, en una entrevista que dio a un medio de su país por el lanzamiento de la serie. "Teresa Mendoza es una víctima de las circunstancias, ella no busca ser narcotraficante, no lo quiere, pero la vida le va poniendo mil circunstancias que es eso o morir", agregó en esa misma nota.
La historia surge de la novela homónima del español Arturo Pérez Reverte, conocido por sus libros del Capitán Alatriste y una larga bibliografía que cruza del periodismo a la novela (una de sus obras fue adaptada por Roman Polanski en el film La última puerta). La reina del sur cuenta la historia de Teresa Mendoza, una mujer que cambia su vida cuando su marido es asesinado y se involucra lentamente en el mundo del contrabando y luego del narcotráfico, descubriendo sus "aptitudes" para crecer en ese medio. No es necesario aclarar porqué recibe el seudónimo que sirve como título al libro y la telenovela.
Los récords de esta serie tienen que ver con la audiencia que logró. Se estrenó en el canal estadounidense Telemundo y llegó a 2.4 millones de espectadores, lo que la convirtió en el programa más visto en la historia del canal. Y si se tiene en cuenta que Telemundo es el segundo canal de contenidos en español más grande del mundo, esa cifra significa mucho. Implica también que Kate del Castillo tiene un fuerte poder de atracción entre el público latino de ese país, donde vive y trabaja en el mundo del cine (sobre todo en el independiente o de menor presupuesto). En España la serie tuvo aún más público y en México logró índices de audiencia superlativos desde su estreno.
Pero lo que han visto los distintos países ha sido un poco diferente, porque la serie para Estados Unidos y para América Latina se extiende por 63 capítulos, mientras que la versión española tiene solamente 12. Se trata de la misma historia y los mismos actores, pero con notorios recortes en la trama que molestaron tanto a Del Castillo como a Pérez Reverte.
"Hacer este papel implica mucha responsabilidad y es muy fuerte porque además no se está hablando de algo ficticio", explicaba la actriz. "Existen las reinas del narcotráfico y esto no es un chiste. Es muy importante hacer las cosas como deben ser porque tampoco se trata de glorificar, pero mucho menos de meterse con ellos. Yo sólo soy una actriz que me encargo de personificar e interpretar, y trato de hacer lo mejor que se puede". El hecho de que se trate también de una historia de amor protagonizada por una mujer fuerte es para ella fundamental. Pero también ha entendido que hay un mensaje detrás de la épica de su historia: "Si la gente toma el mal camino termina como Teresa Mendoza, y eso es un infierno. Nadie puede dirigirse como ella lo hizo porque eso no es vida. Hay que saber tomar decisiones correctas. A ella no le quedó de otra porque era eso o su vida, pero el pasado siempre regresa".
Para ella, la historia que Reverte escribió hace aproximadamente una década está todavía vigente. Especialmente en México. En ese sentido desde su punto de vista hay algo de denuncia en lo que se muestra con respecto al narcotráfico y cómo afecta la vida de quienes están implicados. "Esta producción es una historia de amor mal llevado más que de narcotráfico, un amor mal conducido que la lleva a hacer unas cosas tremendas y tomar decisiones que son: o eso o su vida", decía.
Filmada principalmente en Colombia, donde numerosas series de televisión en español y de distintas nacionalidades se ruedan actualmente, costó unos diez mil dólares por episodio. Comparado con algunas series estadounidenses, el presupuesto parece bajo, pero para el promedio de las telenovelas implica un gasto alto. "Yo lo que quiero es que ese dinero se vea en pantalla, eso es lo importante. Para mí la responsabilidad estaba en ser la cabeza de un elenco muy importante, de una historia que tuvo y tiene mucha gente ya en la cabeza porque leyeron el libro, y que cada lector se creó una Teresa Mendoza en su imaginación, y superar la imaginación es muy difícil". Para Pérez Reverte una de las mejores cosas con respecto a esta producción ha sido, justamente, la de el relanzamiento de su novela y, en particular, el hecho de que su historia haya llegado a un público que no la leería.
"La verdad es que el hecho de que el autor me haya dicho que yo era su personaje me llena de orgullo y escuchar todo lo que me dijo y lo contento que está conmigo, me hace la vida, porque el trabajo lo desempeñas lo mejor que puedes y generalmente no recibes un apapacho de nadie y que sea del propio autor, pues no tiene precio", dijo en otra oportunidad con respecto al autor.
El notorio cambio que tuvo la serie en España, o más bien la notoria reducción, causó un fuerte revuelo entre los que participaron de la producción. La protagonista fue una de las consultadas al respecto y habló sobre cómo el hecho podía afectar a su trabajo. Para ella, a pesar de los cortes, no se sentía tan despreciada en lo suyo y se veía más o menos recompensada por los índices de audiencia que tuvo en ese país. "En España me están conociendo con este trabajo y la gente entiende que hay situaciones que escapan de mis manos y a pesar de todo, terminamos con 2.2 millones de telespectadores, un número bastante bueno".
Pérez Reverte furioso
El escritor Arturo Pérez Reverte estaba complacido con la versión latinoamericana, pero se mostró muy enojado por el corte severo que tuvo La reina del sur en España. "Pero Antena 3 dio `gato por liebre`. Vendió un `culebrón` de lujo como teleserie de lujo, en vez de presentarlo como era, americano, puro y duro", aseguró. La palabra con la que calificó al corte español dio la vuelta al mundo: "bazofia". "Si llego a saber la versión casposa que iban a proyectar aquí, no habría consentido que se visionase en España", dijo a través de Twitter.
Enojos por la censura y los cortes excesivos en dos países
Otro problema que enfrentó esta serie fue en México donde fue censurada en escenas de semi lesbianismo y erotismo. "Me parece ridícula esa censura", dijo la actriz. "Nos están mutilando un trabajo que está bien hecho, profesional y que no es para nada ofensivo, por lo menos no tanto como muchos programas". A continuación hizo responsable a Televisa, canal que emitió la telenovela en ese territorio. Según ella, la primera justificación que recibió fue que los cortes se habían hecho por órdenes gubernamentales. "Pero si fuera así, seguramente le censurarían muchos programas más a la empresa, ¿o no?" En cuanto al corte español su posición fue aún más dura, diciendo que el montaje carece de sentido y hace que no se entienda la historia. "Pensábamos que iba a ser condensada, pero por lo menos con cierto sentido, nunca nos imaginamos que iba a ser la locura que dejaron".