La última película del director de "Pan y tulipanes" es "Cosa voglio di piu" y se estrena mañana en Montevideo. Con el precedente de haber participado en la selección oficial del Festival de Berlín, trata sobre un gran quiebre en la vida.
Anna, el personaje que interpreta la actriz Alba Rohrwacher, se convirtió en la persona que todo el mundo esperaba: tiene un trabajo modesto pero seguro, es una persona vital y se muestra siempre afectuosa con la familia, con los amigos y con su pareja Alessio. Sin embargo, todo cambia cuando Doménico, un hombre casado, irrumpe en su vida y le hace redescubrir el amor, ese amor basado en el deseo y la pasión. Esa es la trama de la película.
"Incluye un final que me atraía, porque implicaba muchas cosas sobre las que reflexionar", afirmaba en una entre- vista con la página Celluloid Portraits el director Soldini con respecto a la resolución que le quiso dar a la historia que escribió junto a Doriana Leondeff y Angelo Carbone. Con ambos ya había trabajado en muchas de sus películas anteriores, por lo que el entendimiento era total. "Las películas que se desarrollan a lo largo de dos días son la clase de películas que no me atraen y que en general intento evitar cuando me ofrecen proyectos. En este caso creo que terminar con la imagen de ellos es mucho mejor para resolver la historia y dejar abierto lo que ocurrirá. Anna tiene la decisión en este caso".
Su comentario tenía que ver con la disyuntiva que se le plantea a la protagonista, entre la pasión que encuentra en su aventura y la comodidad y rutina de su vida diaria. Para expresar claramente la disyuntiva, el director y su equipo hicieron un fuerte énfasis en las escenas de sexo, que es el aspecto que más hace dudar a la protagonista a la hora de balancear su vida.
"Lo que tiene que ver con la dificultad de hacer las escenas de pasión y de sexo", explicaba la actriz Alba Rohrwacher, "la confianza mutua unida al hecho de sentirse en un ambiente que respetaba nuestros cuerpos y nuestras inseguridades nos ayudó mucho".
Para su colega, Pierfrancesco Favino, que encarna a su amante, las escenas de sexo expresaron más que lo carnal. "Pienso que esto no es tanto una película sobre la pérdida del amor sino sobre la diversidad del amor, tanto el de los esposos como el pasional. Cuando estas dos cosas se encuentran crean un problema de condiciones reales que vuelve muy borrosa la tarea de hacerse cargo de un núcleo familiar al mismo tiempo que se vive una historia paralela".
Uno de los focos de la película pasa por el análisis de la sociedad italiana contemporánea a través de cómo cada personaje vive este triángulo amoroso y sus posibles consecuencias. Hay temas que no sólo tienen que ver con lo moral sino con lo material, como las dificultades financieras y otras cuestiones cotidianas. Se ha elogiado también el reparto de personajes secundarios que de un modo u otro marcan a los protagonistas. Alba Rohrwacher ha sido muy elogiada por su interpretación como la mujer que se debate en una situación que no puede resolver y que le provoca crisis en sus dos relaciones. Pero quienes han destacado en las reseñas son Pierfrancesco Favino y Teresa Saponangelo.