SANÁ | AFP Y THE NEW YORK TIMES
El presidente yemení Alí Abdalá Saleh, herido ayer en un bombardeo al palacio presidencial de la capital, Saná, aseguró que se encuentra bien en un mensaje de audio, después de varias horas de incertidumbre sobre su estado de salud.
"Estoy bien, estoy en buena salud", afirmó el jefe de Estado en su mensaje difundido por la televisión estatal y precisó que el bombardeo de la mezquita del palacio presidencial había dejado siete muertos.
Según un responsable del partido gubernamental, Saleh resultó "herido levemente en la cabeza" en el bombardeo del palacio presidencial.
El presidente acusó a los "hijos de Al Ahmar", en referencia al jeque Sadek al Ahmar y sus seguidores, y llamó a "las fuerzas armadas a limpiar las instituciones del Estado de esas bandas".
La televisión estatal desmintió la información de la muerte del presidente que había dado el canal Suheil, controlado por la potente tribu de los Hashed.
La Casa Blanca condenó firmemente "los actos de violencia sin sentido en Yemen, incluido el ataque contra el palacio presidencial en Saná", según un comunicado.
Francia y Reino Unido volvieron a reclamar la marcha del poder de Saleh y pidieron a sus ciudadanos en Yemen que abandonen ese país.
La Unión Europea activó un mecanismo con el objetivo de ayudar y coordinar la evacuación de todos los ciudadanos europeos residentes en Yemen y que quieran abandonar el país, informó la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton.
En el ataque contra el palacio presidencial, además de Saleh, también resultaron heridos varios altos responsables yemeníes como el primer ministro, Alí Mohamed Mujawar, los presidentes de la Cámara de Diputados, Yahia al Rai, y del Consejo Consultivo, Abdel Aziz Abdel Ghani, y el consejero de prensa del presidente, Abdo Burji, según informó un responsable del partido gubernamental.
Al gobernador de Saná, Nooman Duik, le tuvieron que amputar un brazo y una pierna por las heridas sufridas, informó este responsable, que pidió el anonimato.
El palacio presidencial está cerca de Hadda, un barrio de mansiones amuralladas, restaurantes occidentales y embajadas. Muchos funcionarios del gobierno y aliados de Saleh viven en la zona, al igual que algunos de sus más feroces opositores, incluyendo el mayor general Ali Moshin al-Ahmar, que desertó a la oposición en marzo (y no tiene parentesco con Sadek Al Ahmar).
Como respuesta, las tropas leales a Saleh bombardearon la residencia del jeque Hamid al Ahmar, hermano del jefe tribal de los Hashed, Sadek, cuyos seguidores se enfrentan violentamente contra el ejército desde hace 10 días, después de que su jefe se uniese al movimiento de contestación del régimen yemení. Sin embargo, los expertos sostienen que la batalla que libra Al Ahmar por el poder no busca un cambio en las instituciones, como sí la buscan los jóvenes que son parte de la "primavera árabe" en la región, sino que éste aprovecha el momento para hacerse del poder e instalar un régimen de similares características al de Saleh.
La Guardia Republicana, cuerpo de élite del ejército, también bombardeó las residencias de otros dos hermanos de Al Ahmar y la del general disidente Ali Mohsen "en respuesta a los tiros de obuses contra el palacio presidencial", declaró el portavoz del partido gubernamental, Tarek Chami, quien responsabilizó de ese ataque a la tribu de los Hashed.
Al Ahmar rechazó esas acusaciones y aseguró que Saleh era el instigador del ataque al palacio presidencial para provocar "una guerra civil".
Ayer por la noche la capital yemení ofrecía una imagen fantasmagórica, inmersa en la oscuridad por un corte de la corriente y con un importante despliegue de las fuerzas de seguridad.
En Taez (sur), cuatro militares y dos manifestantes murieron cuando los soldados se enfrentaron a los manifestantes que intentaban marchar hacia la Plaza de la Libertad, donde el lunes una sentada fue dispersada por la fuerza con un saldo de más de 50 muertos.
En el plano diplomático, el presidente senegalés, Abdoulaye Wade (en calidad de presidente de la Organización de la Conferencia Islámica) aseguró que Saleh le pidió que contacte con varios países, entre ellos Estados Unidos y Francia, para organizar unas elecciones antes de abandonar el poder.
La contestación popular contra el régimen de Saleh, en el poder desde hace 33 años, se inició en enero y se mantuvo pacífica hasta el 23 de mayo, el día siguiente a que el presidente se negara a firmar un acuerdo de salida de la crisis. Desde entonces se celebran sangrientos combates en Saná entre ambos bandos.
Al menos 34 muertos y miles de heridos por la represión en Siria
Damasco | Miles de personas se manifestaron ayer en varias ciudades de Siria, en la movilización contra el régimen más importante desde el inicio de la revuelta a mediados de marzo, en especial en Hama (centro), donde la represión de las fuerzas de seguridad causó, por lo menos, 34 muertos.
Más de 50.000 personas se manifestaron en Hama, declaró el director del Observatorio sirio de Derechos Humanos, con base en Londres, Rami Abdel Rahman.
"Las fuerzas de seguridad mataron al menos a 34 personas en Hama, pero el balance podría aumentar puesto que hay personas que fueron gravemente heridas", denunció Rahman.
Otro civil murió por disparos de las fuerzas de seguridad en la ciudad de Has, norte, añadió el activista Rahman. "Las manifestaciones (de ayer) son las más importantes desde el inicio del movimiento", dijo. Ya van más de 1.000 muertos. AFP