Jorge Abbondanza
Esta tarde a las 19 horas en la sala de exposiciones del Instituto Italiano de Cultura (Paraguay 1173) se inaugura una muestra de fotografías realizadas por Julio Testoni.
Titulada Helianthus Annuus, agrupa una serie de obras pertenecientes a la serie de girasoles que el artista ha venido desarrollando desde hace años. La exposición se realiza para sumarse a las celebraciones de los 150 años de la unidad política de Italia y a los 200 años del proceso de emancipación del Uruguay.
Corresponde saber que esta muestra es una suerte de adelanto de otro acontecimiento, porque entre los meses de junio y noviembre, una selección de trabajos de Julio Testoni representará al Uruguay en el pabellón Italia en el Mundo, dentro de la 54ª Exposición Internacional de Arte que tendrá lugar en Venecia bajo el título "Illuminazioni". De esa manera el fotógrafo prolonga una trayectoria personal que desde hace 26 años le ha permitido exhibir su obra en el país y en el extranjero. Hijo del recordado Alfredo Testoni (1919-2003), Julio nació en 1948, se fogueó como reportero gráfico en La Mañana y El Diario y estudió fotografía y cine en Italia, antes de emprender una carrera pública con muestras individuales en Montevideo, varios países latinoamericanos, Estados Unidos, Italia y Japón. Sus fotos han figurado en certámenes de alcance mundial, como la Bienal de La Habana o el Salón Internacional de Fotografía de Tokio. A lo largo de esos años, su obra ha crecido en bases a series temáticas como la de las rocas de la costa atlántica, los girasoles o la bandera nacional, eligiendo a veces ciertos paisajes geográficos como Colonia del Sacramento o la Italia de ayer.
Lo singular de la obra de Testoni es el juego con las formas, que filtra como a través de cristales distorsionantes en que las siluetas se desdibujan y ondulan, logrando una calidad pictórica y liberándose del motivo original para explorar esas deformaciones de la imagen y detenerse en la riqueza cromática y la experimentación formal que logra. El resultado, particularmente en el caso de los girasoles con su estallido de color, se asemeja a una pintura neoexpresionista y obtiene efectos visuales que alcanzan ocasionalmente una gran fuerza expresiva.
En el texto de Clever Lara que acompaña el catálogo de la muestra, se señala que Julio "elige un tema teñido por la mirada de Van Gogh. A semejanza del pintor, el fotógrafo percibe corrientes de energía asociadas con la porción del mundo que tiene ante sí" y destaca cómo actúan "los canales cromáticos producidos por la anamorfosis y cómo la realidad queda descompuesta en partículas, a modo de pinceladas". La muestra permanecerá habilitada en el Instituto Italiano durante un mes.