El ministro de Ganadería y Agricultura, Tabaré Aguerre, afirmó ante las autoridades de la Federación Rural que el impuesto a las grandes extensiones de campo que propone Presidencia es necesario para "afrontar desafíos en materia de infraestructura".
Cabe recordar que el presidente José Mujica promueve la aplicación de un impuesto a los propietarios de más de 2.500 hectáreas de tierra, con el fin de recaudar unos US$ 60 millones para invertir en infraestructura.
Pese a las críticas de la oposición y las gremiales agropecuarias, el primer mandatario ratificó el jueves que "no se baja" de esa iniciativa y en su audición radial de ese día pidió que el impuesto sea aprobado antes de la próxima primavera.
El nuevo tributo deberá presentarse como proyecto de ley ante el Parlamento, por lo que necesitará tener la media sanción de ambas cámaras legislativas en los tres meses venideros para que se cumpla el pedido de Mujica.
Hoy, en el 94º Congreso de la Federación Rural del Uruguay (FR), su presidente saliente, Miguel Bidegain, fue enfático al afirmar que los productores rurales se oponen al nuevo tributo ( ver nota aparte ).
Tras el discurso de Bidegain, Aguerre hizo uso de la palabra por más de una hora y 40 minutos, y en los últimos 10 abordó el tema del impuesto al agro. Aunque aclaró que "aún no está desarrollado, que será motivo de discusión y que necesitará una ley", respondió a las críticas de la gremial y justició la aplicación del tributo.
"El presidente de la República anunció un instrumento vinculado a una recaudación adicional con fines específicos (…) Acá se está hablando de generar los recursos necesarios para afrontar los desafíos que el país tiene en materia de infraestructura, sin los cuales tenemos comprometido nuestro desarrollo", dijo el secretario de Estado.
Además, sostuvo que "el agro uruguayo ha multiplicado varias veces su producción en volumen" y ejemplificó: "Las exportaciones de granos aumentaron 400% en los últimos cinco años (de unos US$ 300.000 millones de a unos US$ 1.500 millones)".
Para el ministro, el crecimiento de las ramas del sector agropecuario "ha puesto en crisis el sistema de infraestructura vial" del país, porque, según sostuvo, durante muchos años no se invirtió en ella. "Es un debe que Uruguay tiene en la cuenta. Nadie puede discutir que para realizar esas inversiones se necesitan recursos", indicó.
Días atrás, Aguerre admitió haberse enterado por la prensa de la iniciativa de Mujica, por lo que en la ocasión manifestó que no iba a opinar del tema hasta no hablar con el mandatario.
"Yo no lo conocía (este instrumento) cuando fue anunciado. Por eso, y porque el ministro de Ganadería y Agricultura lógicamente tiene que opinar en temas de tributación del agro y (además) está en el cargo por designación directa del presidente de la República, le preguntó al presidente cuál era la razón (de aplicar este impuesto)", recordó Aguerre, al aludir a la reunión que tuvo con Mujica en la Torre Ejecutiva el jueves pasado.
Aunque se especulaba con la renuncia del ministro, Aguerre afirmó: "El presidente me dio la seguridad del apoyo político para que yo siguiera llevando adelante esta tarea".