La actriz estadounidense Lindsay Lohan comenzó en el día de ayer a cumplir arresto domiciliario, para el que se le aplicó un brazalete electrónico, luego de haber sido condenada por robar un collar de 2.500 dólares de una joyería. Lohan, de 24 años de edad, fue sentenciada a 120 días de cárcel pero, gracias a un acuerdo con la Fiscalía, su pena se redujo y fue autorizada a realizarla en su domicilio. Un portavoz de la policía de Los Angeles, Steve Whitmore, informó que la actriz deberá permanecer alrededor de "35 días" arrestada y su liberación debería producirse "el próximo 29 de junio". Por la pena, Lohan deberá realizar también 480 horas de trabajos en los servicios sociales. Esta no es la primera vez que Lohan tiene problemas con la justicia.