El remate judicial del edificio y terreno donde opera el hotel Belmont, que iba a realizarse ayer por deudas de la empresa propietaria (Fylcomar SA), fue suspendido luego de que ésta se declarara unos días antes en quiebra.
La ejecución de hipoteca, que estaba previsto que se realizara por la firma Vanoli-Brun, no se concretó a pesar de lo dispuesto por la jueza letrada de primera instancia en lo civil de 18° Turno, Estela Jubette. Es que esta semana Fylcomar SA -cuyo inmueble debía ser rematado por no cancelar el crédito que contrajo con la empresa ejecutante (Yax SA)- se presentó a concurso de acreedores.
Por tanto, se designó un interventor para que monitoree al deudor en la administración del negocio y, mientras tanto, el expendiente pasará del Juzgado Civil al Juzgado de Concursos, donde habrá que esperar la decisión de un nuevo juez sobre el litigio, según informaron a El País fuentes vinculadas al caso. A las fuentes les llamó la atención que la empresa se presentara en concurso justo unos días antes del remate, ya que el proceso judicial comenzó hace por lo menos 10 años.
El valor del edificio y su terreno (ubicados en pleno corazón de Carrasco, sobre las calles Rivera y San Lúcar) fue estimado el año pasado en unos US$ 4 millones en el expediente judicial. Estaba previsto que el remate comenzara con una base de US$ 2.666.666,66, es decir, los dos tercios del valor estimado del inmueble.
El remate de la propiedad es independiente de la administración del hotel, porque el inmueble está arrendado a la empresa Gortisur SA, cuyo contrato fue recientemente prorrogado, dando la opción de que continúe operando hasta 2015. Figuras de peso a nivel global como Hillary Clinton y Hugo Chávez se hospedaron en el hotel en sus visitas al país.