KABUL E ISLAMABAD | AP Y AFP
Cientos de afganos enfurecidos por una incursión de la OTAN de la noche anterior, que según ellos mató a cuatro civiles, chocaron ayer con las fuerzas de seguridad en una ciudad del norte. Unas 12 personas murieron y decenas fueron heridas.
También hubo violencia mortífera en el este del país. Catorce personas murieron y 16 resultaron heridas en un ataque suicida con bomba a un autobús policial que se dirigía a una academia de Policía, informó Semery Bashari, vocero del ministerio del Interior. Además, añadió que la mayoría de las víctimas eran policías.
Nadie se hizo responsable, pero se trató de un ataque como los que realiza el Talibán contra empleados de gobierno y fuerzas de seguridad.
El autobús se dirigía a una academia policial en Jalalabad cuando lo destrozó la explosión, dijo el vocero del gobierno provincial de Nangarhar, Ahmad Zia Abdulzai.
En las protestas en la provincia norteña de Tajar, tras enfrentarse a la Policía, los manifestantes trataron de tomar un puesto militar alemán en Taloqan. Hubo medio centenar de heridos, agregaron las fuentes.
El motivo de la protesta fue una incursión de la Alianza Atlántica la noche anterior en los suburbios de la ciudad. La coalición dijo que mató a cuatro insurgentes y arrestó a dos.
Las incursiones nocturnas contra los insurgentes casi siempre provocan protestas de que las fuerzas internacionales atacan a las personas equivocadas o maltratan a la gente durante los allanamientos. Aunque la OTAN ha logrado reducir las bajas civiles por sus ataques y concluir acuerdos para realizar las incursiones junto con efectivos afganos, las acusaciones no cesan.
Además suele ser difícil distinguir a los milicianos de los civiles en las zonas donde la insurgencia es fuerte y aldeas enteras son aliadas del Talibán u otros grupos.
Ayer, cientos de personas se concentraron en el camino de Gawmal a Taloqan y cargaron los cuatro cadáveres -dos hombres y dos mujeres- a la ciudad, coreando consignas contra el presidente Hamid Karzai y Estados Unidos.
"¡Muera Karzai!", "¡Muera Estados Unidos!", gritaba la multitud, estimada en unas 1.500 personas.
Hubo saqueos de tiendas y lanzamiento de piedras a una pequeña base alemana en la ciudad. Se escucharon algunos disparos y las fuerzas alemanas dispararon al aire para tratar de dispersar la multitud.
La fuerza alemana dijo en un comunicado que los manifestantes arrojaron bombas incendiarias y granadas a la base y que dos soldados alemanes y cuatro guardias afganos resultaron heridos.
En Pakistán. En tanto, unos 100 milicianos atacaron un importante retén de seguridad cerca de la ciudad paquistaní de Peshawar en la madrugada de ayer, lo que desató un enfrentamiento de tres horas en el que murieron dos agentes policiales y 15 insurgentes, informaron las autoridades.
El ataque en el retén de Sangu Mera ocurrió tras una serie de amenazas del Talibán, que juró vengar el asalto realizado el 2 de mayo por Estados Unidos en el conflictivo noroeste de Pakistán, donde murió Osama bin Laden.
Sin embargo, esta nueva ofensiva estaría más probablemente relacionada con los ataques militares paquistaníes contra milicias en esa zona tribal que colinda con Afganistán.
Sangu Mera está situada en la frontera de la región tribal del Khyber, una de las áreas donde se ocultan los talibanes y otros milicianos, y que ha sido objeto de múltiples operaciones por parte del ejército paquistaní.
Por otra parte, en Irak, cayó el líder militar de Al Qaeda en ese país, Mejlef Mohamed Husein al Azaui, alias Abú Raduan, que fue detenido con otros tres importantes dirigentes.
Osama bin Laden tiene sucesor
DUBÁI | Saif Al Adel, un responsable egipcio de Al Qaeda, fue designado jefe interno del grupo extremista después de la muerte de Osama bin Laden, afirmó ayer la cadena de información Al Jazeera.
Según Al Jazeera, que cita fuentes de seguridad paquistaníes, este ex miembro de las fuerzas especiales egipcias fue nombrado jefe interino de la red durante una reunión de "seis a ocho responsables de Al Qaeda" el 10 mayo en la zona fronteriza entre Pakistán y Afganistán.
Al Qaeda también nombró como jefe de sus operaciones a Mohamed Mustafá Al Yamani, según Al Jazeera.
Al Adel, ex miembro de la Yihad Islámica egipcia, tiene unos 50 años y sería el jefe de la rama militar de Al Qaeda. Según medios de prensa, se habría refugiado en Irán después de la invasión estadounidense de Afganistán.
También conocido como Muhamad Ibrahim Makawi, está inculpado por participar en los atentados contra las embajadas de EE.UU. de Nairobi y Dar Es Salam en 1998 y se ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por su arresto. AFP