CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
El kilo de carne en Río Branco cuesta entre $ 10 y $ 15 más caro que en las otras ciudades de Cerro Largo. Los carniceros deben viajar 90 kilómetros para faenar en el matadero de Melo, luego que el Ministerio de Ganadería cerró el abasto local.
Hace cuatro meses el MGAP ordenó la clausura. La Dirección de Habilitaciones del Ministerio consideró que el abasto municipal no reunía las condiciones técnicas ni edilicias y, luego de reiteradas observaciones y plazos para reformas, la Dirección de Industria Animal de esa cartera de Estado cerró el matadero de Río Branco, donde los carniceros locales realizaban las faenas para la posterior venta de carne al público.
Desde que faenan en Melo, el costo de los fletes encareció el precio de la carne al consumidor. Carniceros, clientes, productores agropecuarios, propietarios de locales de feria y un movimiento de vecinos de la tercera sección de Cerro Largo iniciaron una campaña de recolección de firmas en procura de acercarle a las autoridades del Poder Ejecutivo la propuesta de reapertura del abasto para que pueda seguir faenando para el consumo interno de la ciudad fronteriza.
Los precios que manejan algunas carnicerías de Río Branco son: picada de primera a $ 135, asado $ 125, pulpa $ 165. Ante este panorama, los consumidores han hecho oír voces críticas y la carne se convirtió en un alimento prohibitivo para las familias de menor poder adquisitivo.
El operario cárnico de Río Branco Renee Batalla, agregó que en vez de comprar el ganado en las ferias de la zona, los negocios se concretan cerca de Melo para que sea más corto el trayecto hacia el abasto.
"El cierre del matadero no solamente hace encarecer el precio de la carne al consumidor, sino que los productores ya no venden la misma cantidad de ganado u ovinos en las ferias cerca de la ciudad de Río Branco, en virtud que gran parte de las ventas eran con destino a la industria local que ahora cerró creando un problema social", manifestó el operario cárnico.
Hace un mes fue organizada una reunión abierta a la que asistieron carniceros, productores rurales, el intendente Sergio Botana, su suplente Iván Sosa, concejales y ediles departamentales en busca de una solución. El intendente, después de escuchar a todos, manifestó su total apoyo a solucionar esto y se comprometió a que en un máximo de 30 días tendrían el abasto habilitado y funcionando. Cosa que aún no pasó.
El alcalde colorado Robert Pereira entiende que quien cerró el abasto fue el gobierno central, pero de todas formas pretende ofrecer a los carniceros de la zona que se hagan cargo de los costos de reparación y mantenimiento a efectos de posibilitar la reapertura, privatizando el sistema de faenas.
"Viajamos a Montevideo a reunirnos con las autoridades competentes en busca de una solución, pero hay que cumplir con las exigencias y el problema radica en los altos costos para su puesta en marcha", indicó el alcalde.
La cifra
$ 125 es el precio del kilo de asado en algunas carnicerías de Río Branco. La picada de primera cuesta $ 135 el kilo.