AP, AFP y ANSA
El FMI advirtió ayer que Dominique Strauss-Kahn, detenido en Nueva York acusado de varios delitos sexuales, no tiene inmunidad diplomática como director general de la institución internacional.
"La inmunidad del director general es limitada y no aplica a este caso", dijo el portavoz del FMI, William Murray, a través de un comunicado.
Como jefe de la poderosa organización ubicada en Washington, el ex ministro francés de Finanzas goza de ciertos privilegios, pero no tiene la plena inmunidad de que disfrutan los diplomáticos incluso cuando no están en servicio.
El Convenio Constitutivo del FMI otorga a los empleados sometidos a un proceso judicial una inmunidad limitada a los "actos realizados por ellos que presenten un carácter oficial" pero no privado. Pero incluso entonces, el estatuto señala que el FMI puede optar por renunciar a la inmunidad.
Además, el FMI informó que Strauss-Kahn se ocupaba de asuntos privados durante su estadía en Nueva York.
Piden que renuncie. Los defensores de Strauss-Kahn pronosticaron que sería reivindicado y dijeron sospechar que fuera víctima de una campaña de calumnias debido a su posicionamiento de cara a las elecciones de Francia en 2012. Con todo, su arresto ha provocado repercusiones en todo el mundo financiero, además de en la política francesa.
"K.O.", dijeron enormes titulares de los diarios Le Parisien y Liberation, con fotos a página entera de Strauss-Kahn mal afeitado en la corte neoyorquina que ordenó su encarcelamiento. En Francia es ilegal mostrar a un sospechoso esposado, bajo una ley de 2000 sobre la presunción de inocencia, por eso estas imágenes no se vieron en los medios del país.
La situación del banquero podría resultar en beneficio del presidente francés Nicolas Sarkozy, cuya popularidad recibiría un impulso con la noticia, publicada en un diario alemán, de que su esposa, Carla Bruni, está embarazada.
"La sangre fría, el coraje, la unidad y diría también la dignidad son la línea de conducta de la mayoría", dijo ayer Sarkozy en una reunión con representantes del UMP (Unión por un Movimiento Popular) en París, sin mencionar directamente el caso de Strauss-Kahn.
En tanto, el primer ministro francés, Francois Fillon, dijo que "si los hechos imputados a Dominique Strauss-Kahn fueran confirmados, estaremos en presencia de un acto muy grave para el cual no puede haber ninguna excusa".
La ministra de Hacienda austríaca Maria Fekter dijo que Strauss-Kahn debería pensar en renunciar para evitarle perjuicios al FMI, que otorga préstamos de emergencia a países con graves problemas y trata de mantener la estabilidad financiera global. "Dada la situación, con la negativa de la fianza, debe darse cuenta que le causa daño a la institución", dijo Fekter al arribar a Bruselas para una reunión de ministros.
Su contraparte española, Elena Salgado, dijo que Strauss-Kahn debía tomar la decisión, teniendo en cuenta que las acusaciones son "extremadamente graves". "Si tuviera que demostrar solidaridad y apoyo por alguien, sería por la mujer asaltada, si es verdad que lo fue", añadió Salgado.
Otros funcionarios europeos fueron más compasivos con el director del FMI. "Estoy muy triste y alterado. Adicionalmente, él es un gran amigo mío``, dijo el lunes el primer ministro de Luxemburgo Jean-Claude Juncker.
"No me gustaron las imágenes que he visto en televisión``, agregó Juncker, refiriéndose a las escenas que muestran a Strauss-Kahn en esposas siendo escoltado por la Policía afuera de una estación de Policía en Nueva York.
Líderes financieros y políticos mundiales, en tanto, ya especulaban sobre quién sería su sucesor al frente del FMI. La elección dependería de si EE.UU. y Europa seguirían con la división de tareas impuesta tras la II Guerra: un europeo al frente del FMI y un estadounidense en el Banco Mundial.
Francia cree en un "complot"
La mayoría de los franceses, el 57%, considera que Dominique Strauss-Kahn, acusado de intento de violación y agresión sexual por una empleada de hotel en Nueva York, es "víctima de un complot", según una encuesta del instituto CSA publicada ayer.
Por el contrario, 32% considera que el socialista francés, que hasta ahora era favorito para la presidencial de 2012, no es "víctima de un complot" y 11% no se pronuncia, según esta encuesta para los medios BFM-TV, RMC y 20 Minutes.
Entre los simpatizantes socialistas, 70% creen que existe un complot contra el director del Fondo Monetario Internacional (FMI), 23% no creen en esa versión y el 7% no se pronuncia.
La encuesta fue realizada por teléfono el lunes 16 de mayo a una muestra representativa de 1.007 personas de 18 años o más de edad.
Según los últimos sondeos, el economista registraba hasta el fin de semana una popularidad del 51%, y un 26% de intenciones de voto en primera vuelta. El actual presidente, Nicolas Sarkozy, obtenía 21,5% en la intención de voto.
Entre los socialistas más populares está el ex jefe del PS Francois Hollande, que según una encuesta del instituto Harris Interactive obtiene un 37% de apoyo con miras a las internas. Detrás se posicionan la dirigente Martine Aubry, con el 23%, y Segolene Royal, con 10%. (AP, AFP y ANSA)