Los marines estadounidenses presentes en Afganistán se ejercitan para poder luego adiestrar una fuerza policial que vigile y proteja a los aldeanos del Talibán, en una de las tantas medidas que contribuirán a agilizar la transferencia de las responsabilidad de la seguridad a los afganos. El comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, el general David Petraeus, asegura que se ha debilitado al Talibán mediante la eliminación de rebeldes tras incrementar las operaciones especiales. Pero también apoya el otro modelo, mucho menos conocido, que consiste en que efectivos de operaciones especiales participen con afganos en labores de protección, mientras se adiestra a fuerzas locales -desde policías hasta capacitadores especiales- para que sustituyan a los estadounidenses. Los efectivos de operaciones especiales mantendrán la cacería de integrantes del Talibán y Al Qaeda, pero el grueso se dedicará principalmente al adiestramiento y participará de manera conjunta con los afganos en acciones de combate, posiblemente durante los próximos diez años. (AP)