EDUARDO BARRENECHE
Funcionarios del INAU podrán revisar la ropa, calzado y cuerpo de visitantes desnudos para evitar ingreso de elementos prohibidos. Un protocolo, que prohíbe inspeccionar genitales sin aval judicial, obliga a todos los operadores del sistema.
El reglamento, que fue aprobado por el Directorio del INAU el 23 de marzo de este año, indica que las disposiciones de acceso a los diferentes centros se rigen por "el más absoluto respeto a la integridad de los visitantes, quedando estrictamente prohibidas" las revisiones corporales mediante desnudos por funcionarios de sexo que no se corresponde con el del visitante.
También señala que los familiares, abogados y funcionarios del organismo podrán ser inspeccionados mediante un registro superficial (cacheo) por encima de la vestimenta o una inspección integral que consiste en un registro "minucioso y profundo de vestimenta, calzado y cuerpo (al desnudo)", según el documento al que tuvo acceso El País.
El plan fue elaborado por el Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción (Semeji), luego de analizar protocolos de seguridad de sistemas penales de minoridad de América Latina. El reglamento, que posee nueve páginas, fue aplicado paulatinamente en el transcurso de 2010 y 2011 como experiencia piloto y, tras ser evaluado positivamente, fue aprobado por el Directorio.
Además de documentar las entradas y salidas de cada centro del INAU, los funcionarios a cargo de los controles de accesos a los centros deberán cumplir las siguientes normas de seguridad: registro de cada visitante, revisión de cada vehículo a su entrada y salida del centro, apertura o cierre del acceso una vez concluida la revisión vehicular y registro de los visitantes según documento de identidad. Además prevé la revisión individualizada de los vehículos (que implica la permanencia de un auto por vez durante la inspección y el correspondiente cierre de accesos y salidas). Los rodados serán inspeccionados internamente y en sus estructuras inferiores y de carga (cajuelas) tanto a su entrada como a su salida.
En el pasado, vehículos desconocidos circulaban sin problemas por el interior de la Colonia Berro. Los funcionarios más antiguos recuerdan que menores se escapaban de hogares abiertos, se subían a los vehículos y eran trasladados a Pando a robar.
En tanto, los funcionarios de la Colonia Berro reclaman que guardias policiales femeninas puedan revisar los genitales de familiares de los internos porque tienen el convencimiento de que éstas ingresan sustancias prohibidas a los menores; o bien, que el Directorio del INAU instale un scanner en el ingreso a la Colonia Berro, señalaron a El País fuentes de la Mesa Intersindical de ese establecimiento.
El protocolo establece que, luego de finalizada las visitas, los adolescentes serán revisados para constatar si recibieron algún producto o material prohibido que pudo haber sorteado los controles primarios.
SEGURIDAD. Los familiares de un adolescente internado deberá portar y presentar a su entrada de los establecimientos el documento -Cartilla de Visitante- que certifica su pasaje por el centro de control.
La no presentación de este documento inhabilita de forma automática la entrada al centro y su comunicación a los funcionarios a cargo de la puerta de entrada. Agrega que las requisas e inspecciones de instalaciones serán de "carácter sorpresivo" y el personal al que le compete la tarea "tendrá que velar constantemente por ser discreto sobre el procedimiento a ejecutar".
También señala que todo procedimiento de inspección "se realizará en forma minuciosa" con el objetivo de encontrar elementos o sustancias no autorizadas como dinero, mensajes ocultos en el interior de las prendas de vestir, drogas, elementos caseros para abrir esposas, celulares y armas.
Aquellos funcionarios del INAU que se nieguen a la inspección o que haya sospechas fundadas de que ingresan elementos prohibidos, serán detenidos. Luego podrán ser revisados en forma integral con un médico y se pedirá la autorización judicial para inspeccionar sus genitales.
Quedarán excluidos de los controles el Presidente de la República, el presidente del INAU, ministros, ministros de la Suprema Corte, legisladores y mandos policiales y militares.
Los abogados defensores, funcionarios del Poder Judicial, invitados especiales, visitas académicas y representantes de cultos religiosos deberán abrir los bultos que porten para que los funcionarios del INAU puedan hacer una inspección visual. Estos podrán, además, solicitar el retiro y posterior guarda de objetos eventualmente peligrosos para la seguridad (armas, celulares, medicamentos), los que serán devueltos al egreso del establecimiento.
Detectan anomalías en Hogar Cimarrones
El nuevo gerente de los hogares con privación de libertad del INAU, Rolando Arbesún, reconoció que en sus recorridas sorpresivas por los hogares constató problemas de servicio.
"En el Hogar Cimarrones encontré alguna situación de funcionamiento pero no quiero hablar de ella. Se trata de un tema interno", dijo.
Según Arbesún, el objetivo de sus recorridas por los distintos centros es analizar el funcionamiento de varios servicios con el objetivo de buscar una mayor eficiencia en la gestión de los equipos de dirección. "Son detalles de funcionamiento que tenemos que mejorar", reiteró.
En tanto, fuentes del Directorio del INAU afirmaron a El País que, en el primer cuatrimestre de este año, fueron sumariados 10 funcionarios por omisiones, errores o negligencias en el cumplimiento de sus tareas. En el 2010, el Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción (Semeji) contó con 776 funcionarios, de los cuales 67 son técnicos y 582 no técnicos.
A esa suma están incluidos 127 funcionarios que ingresaron el año pasado como instructores. Actualmente, los hogares de la Colonia Berro y Montevideo están repletos, según señalaron autoridades del establecimiento.
Allí se alojan 286 adolescentes con medidas privativas de libertad.
Además del Semeji, el INAU posee cuatro unidades en el Programa de Medidas Socioeducativas (Promesec) que atienden a un total de 154 adolescentes.
Esta iniciativa tiene co- bertura a nivel nacional, lo que considerado globalmente supone una atención promedio mensual de 350 adolescentes.